La Habana. En Cuba hay 71 presos condenados por razones políticas, una cifra que aunque es casi la mitad que el año pasado corre el riesgo de aumentar por el irrespeto de los derechos civiles en la isla de Gobierno comunista, dijo este viernes una comisión opositora de derechos humanos.

La cifra incluye a ex militares, personas que trataron de infiltrarse en la isla procedentes de Estados Unidos, así como a un grupo de activistas pacíficos, precisó la Comisión Cubana de Derechos Humanos en un informe.

"Es cierto que ya no hay 15.000 prisioneros políticos como hace 40 ó 50 años atrás y que la cifra que hoy ofrecemos es casi la mitad de los casos que documentamos hace un año, pero el riesgo de que aumente el número (...) permanece latente toda vez que el régimen continúa criminalizando el ejercicio de los derechos civiles", señaló.

En junio del pasado año, el grupo reportó un total de 114 presos políticos en la isla.

"Fue una reducción grande, porque el Gobierno de Washington se interesó por la situación de esos presos políticos; además del contratista Alan Gross y un ex oficial de los servicios de inteligencia de Cuba que colaboraba con Washington", precisó a Reuters Elizardo Sánchez, portavoz de la Comisión.

El Gobierno cubano sostiene que no tiene presos políticos en sus cárceles y no reconoce a la oposición interna, a la que describe como "mercenaria" al servicio de Estados Unidos y otras potencias extranjeras.

"Presentamos hoy (viernes) una lista parcial que contiene 71 nombres de condenados o procesados por razones políticas o mediante procedimientos políticamente condicionados y, en general, sin respetar las reglas del debido proceso", dijo el grupo disidente.

La Comisión, considerada ilegal pero tolerada por el Gobierno comunista, señaló que la población carcelaria en la isla oscila entre 60.000 y 70.000 personas recluidas, y agregó que entre ellos se incluyen 11 disidentes en libertad condicional que pertenecen a un grupo de los 75 opositores sentenciados a largas penas en la primavera de 2003.

El reporte de derechos humanos es el primero que se difunde después de que Cuba excarceló en enero a 53 prisioneros, considerados políticos por Washington, como parte de las negociaciones secretas con Estados Unidos para relanzar las relaciones diplomáticas tras más de 50 años de enfrentamientos.

"Fue una reducción grande, porque el Gobierno de Washington se interesó por la situación de esos presos políticos; además del contratista Alan Gross y un ex oficial de los servicios de inteligencia de Cuba que colaboraba con Washington", precisó a Reuters Elizardo Sánchez, portavoz de la Comisión.

Entre los presos mencionados se encuentran alrededor de 20 cubanos detenidos bajo cargos vinculados a protestas políticas, y cinco soldados armados que intentaron desertar de las filas militares.

Sánchez dijo que algunos de los que se enumeran como prisioneros políticos han estado involucrados en hechos de violencia, pero apuntó que se les ha negado el debido proceso penal o han sido sentenciados a penas excesivas de cárcel.

Cuba afirma que la educación y la salud gratuitas en la isla han sido sus principales banderas en el tema de los derechos humanos, un punto de fricción con Estados Unidos, su ex rival de la Guerra Fría.