Tegucigalpa. El gobierno de México aún no muestra un "verdadero interés" por resolver y castigar los secuestros de migrantes ocurridos regularmente en su territorio, reprochó este miércoles el Comisionado Nacional de Derechos Humanos de Honduras, Ramón Custodio.

A casi dos semanas de que se reportara el secuestro de medio centenar de migrantes en el sureste de México, las autoridades de ese país aún no develan el paradero ni la suerte que corrieron los indocumentados, entre ellos varios hondureños.

"En tanto el gobierno mexicano no demuestre un verdadero interés, los secuestradores están en la impunidad, con el peligro cada segundo que la vida de estos secuestrados depende de la eficiencia de las autoridades de México", sostuvo Custodio.

El funcionario informó que el gobierno de Honduras apoya la investigación en cumplimiento a convenios suscritos entre la comisión nacional de Derechos Humanos de México, la secretaría de Relaciones Exteriores y el comisionado nacional de Derechos Humanos de Honduras.

"Hemos estado en contacto con la comisión nacional de Derechos Humanos de México, con el visitador quinto de esa comisión, y entendemos que ellos han entregado todas las pruebas que tienen y los testigos protegidos a la Procuraduría General de la República, los cuales están actuando", apuntó.

Reconoció que aunque la situación es "angustiosa", es "cuestión de esperar" la respuesta de México.

"Puede haber algún retraso burocrático, pero definitivamente, estas autoridades de México, sí están actuando de forma debida" en el caso del secuestro masivo.

Asimismo, el vicecanciller de Honduras lamentó esta semana la "poca contundencia" de la investigación de la Procuraduría mexicana en el caso de los 72 inmigrantes asesinados en el estado de Tamaulipas el 22 de agosto pasado y de los cuales 23 han sido identificados como hondureños.

Alden Rivera se reunió en la capital mexicana con autoridades de la PGR y la Dirección de Migración, en busca de información sobre los compatriotas secuestrados y para brindar apoyo en la investigación.

Los cinco hondureños testigos del secuestro masivo, ocurrido el 16 de diciembre en Oaxaca, México, recibieron visas humanitarias por 12 meses y decidieron permanecer en territorio azteca.