En Chile hay inquietud respecto a la abstención que se produjo en las elecciones municipales, cercana al 60%, pues es la primera vez que en el país hay inscripción automática y voto voluntario, y nadie imaginaba un escenario así.

Los últimos comicios que se realizaron bajo la figura tradicional de inscripción voluntaria y voto obligatorio, fueron las presidenciales de 2010, cuando triunfó Sebastián Piñera. En esa oportunidad la participación de los votantes fue muy alta. En primera vuelta alcanzó 87% y en segunda vuelta 86%.

En medio de la discusión sobre lo que sucedió en Chile con la baja asistencia a las urnas, ahora que es opcional la votación, ¿qué sucede en Latinoamérica, donde hay naciones con voto voluntario y otras con sufragio obligatorio?

En las últimas elecciones presidenciales de Venezuela, de octubre de este año, en medio de la expectación por la competencia entre el presidente Hugo Chávez y el abanderado de oposición, Henrique Capriles, la participación ciudadana llegó a 80,52%. Una alta votación, teniendo en cuenta que en la práctica la decisión de sufragar no es obligatorio.

En México, también hubo comicios presidenciales en 2012. Para la contienda para ocupar el sillón presidencial, la participación ciudadana llegó a 63,34%, lo que significa que 79.454.802 ciudadanos se acercaron a votar. Allí el voto es obligatorio, pero no existe ninguna sanción por no sufragar. Constitucionalmente se señala que es voto es “libre”.

En Argentina votaron por presidente en 2011, cuando resultó electa Cristina Fernández. En esa oportunidad la abstención llegó a alrededor de 21% y la participación a alrededor de 78%. El voto es obligatorio, aunque las sanciones no se aplican.

Caso muy distinto es el de Colombia, donde el voto es voluntario y hay un alto porcentaje de abstención. En la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2010, la abstención llegó a 51%. En la segunda vuelta presidencial, en la que triunfó Juan Manuel Santos, la participación sólo alcanzó 44,5%. Eso repite una tendencia histórica, cuando ganó Álvaro Uribe, 55% de los ciudadanos aptos para votar no lo hicieron.

En Perú el voto es obligatorio, hay sanciones por no sufragar, y sólo para los ciudadanos por sobre los 70 años, es facultativo. En las elecciones regionales y municipales, el porcentaje de asistencia llegó a 83,532% y de ausencia anotó 16,468%.

En tanto, Ecuador tiene sus particularidades en cuanto a la legislación sobre el voto. Es obligatorio para la mayoría de los ciudadanos (incluye sanciones), pero es facultativo para adolescentes de 16 y 17 años, mayores de 65 años, presos sin sentencia, policías y militares. Para las elecciones presidenciales de 2009, la participación ciudadana sumó 87%. 

En Uruguay, el voto y la inscripción es obligatoria, y es un país que cuenta con una alta participación en los diferentes comicios. En las elecciones municipales de 2010, alrededor de 80% de los ciudadanos votaron.

En cuanto a Bolivia, el voto es obligatorio y en las elecciones presidenciales de 2009 la participación fue altísima, con un índice de abstención de 5,45%

En el caso de Paraguay, donde si bien el voto es obligatorio, en las elecciones generales de 2008, la participación ciudadana sumó 65,6%.

También en Brasil el voto es obligatorio. En las elecciones generales de 2010, cuando triunfó la actual presidenta Dilma Rouseff, la participación llegó a 81,88%.