El vicepresidente de Estados Unidos, Joseph Biden, fue recibido este martes por la presidenta Dilma Rousseff, en lo que significó el primer encuentro de ambos gobiernos luego del escándalo del espionaje, y le aseguró que la Casa Blanca "trabaja" para convertir internet en "un medio mucho más seguro".

Debido a las denuncias de Snowden, que no fueron negadas por el gobierno de Estados Unidos, Rousseff suspendió una visita oficial que tenía previsto hacer a Washington el pasado 23 de octubre.

"Queremos transformar internet en un medio mucho más seguro", comentó este martes Biden a los periodistas en una breve declaración en la sede de la embajada estadounidense en Brasilia después de su encuentro privado con Rousseff.

Explicó que tuvo con la mandataria una "conversación muy franca" sobre el espionaje y que le detalló las medidas que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, adoptó después de que Snowden reveló el alcance global de las agencias de inteligencia estadounidenses.

Entre ellas, citó que la Casa Blanca ordenó realizar un "minucioso examen" sobre esas actividades y que "extendió a todo el mundo la protección de la vida privada que las leyes de Estados Unidos le garantizan a sus ciudadanos", consignó la agencia EFE.

Según Biden, Estados Unidos y Brasil son "dos democracias muy fuertes, con una gran convergencia de valores", y deben "superar el pasado para concentrarse en el futuro".

Por parte del gobierno brasileño, hasta esta tarde nadie había comentado el resultado de la visita de Biden, quien llegó al país para asistir al partido que Estados Unidos y Ghana disputaron ayer en el marco del Mundial de fútbol que se realiza en Brasil.

Rousseff previamente a la reunión dijo que esperaba que Estados Unidos diera una "fuerte señal" de que las acciones de espionaje no se repetirían.

El domingo pasado, la mandataria se reunió con la canciller alemana, Angela Merkel, también víctima del espionaje de Estados Unidos, y juntas celebraron la aprobación de una resolución en la ONU que aboga la necesidad de implementar medidas de mayor protección a la privacidad en la era digital.

Esta resolución que reafirmó "el derecho a la privacidad" en internet, fue el resultado de la denuncia que la propia Rousseff realizó en Naciones Unidas cuando estalló el escándalo del espionaje, cuya presentación acompañó con la convocatoria a una conferencia global, celebrada en abril pasado en San Pablo.

En referencia a esas iniciativas, Biden subrayó que Brasil demostró "liderazgo" en relación al propósito de la comunidad internacional por garantizar los derechos de los usuarios de internet y por establecer un sistema de regulación global para la red.

Según Biden, Estados Unidos y Brasil son "dos democracias muy fuertes, con una gran convergencia de valores", y deben "superar el pasado para concentrarse en el futuro".

En ese horizonte, afirmó que el comercio bilateral alcanzó el año pasado unos 100.000 millones de dólares, "una cifra que puede ser duplicada" con una mayor cooperación en diversas áreas.

"El cielo es el límite para lo que podemos alcanzar juntos. Podemos llevar beneficios inmensos para nuestros pueblos, para todo el hemisferio y el mundo en las próximas décadas", añadió, según citó la agencia Brasil247.

Por otro lado, en otro gesto que evidencia el intento de acercamiento a Brasil, Biden informó que Estados Unidos decidió "iniciar un proceso para desclasificar documentos sobre la actividad de sus agentes en tiempos de la dictadura" que imperó en Brasil entre 1964 y 1985, período en el que Rousseff estuvo dos años presa.

"Hoy entregamos algunos de esos documentos, que serán puestos a disposición de la Comisión de la Verdad" -creada por Rousseff para esclarecer las violaciones de los derechos humanos ocurridas durante la dictadura-, declaró el vicepresidente.

Biden llegó a Brasil ayer para ver el partido de la selección estadounidense junto a su familia y aprovechó para opinar sobre la organización del Mundial.

"Brasil ha hecho un trabajo increíble. Queríamos dejar nuestro apoyo al país y al pueblo brasilero como sede de evento", dijo en ese sentido, según lo reseñó Agencia Brasil.

Tras concluir sus actividades en Brasilia, el funcionario partió rumbo a Colombia, segunda escala de una gira latinoamericana que además incluye visitas a República Dominicana y Guatemala.