Nueva York. Un juez estadounidense sentenció a cadena perpetua a un miliciano islamista luego de que un jurado lo halló culpable de participar en un complot para atacar con explosivos el aeropuerto internacional John F. Kennedy en Nueva York.

Luego de un juicio de cuatro semanas, un juez federal declaró en agosto que Abdul Kadir, de 58 años y originario de Guyana, era culpable de conspirar para atacar con explosivos edificios, tanques de combustibles y ductos de abastecimiento en el aeropuerto ubicado en el distrito neoyorquino de Queens.

El fue hallado culpable junto al acusado Russel Defreitas, un ciudadano estadounidense nacido en Guyana que aguarda sentencia.

Defreitas, quien trabajaba en el aeropuerto, ofreció datos sobre las instalaciones, dijeron fiscales estadounidenses, mientras que Kadir, un ingeniero, ayudó con aspectos técnicos sobre como volar los ductos de combustible.

En la audiencia de sentencia en la corte federal de Brooklyn el miércoles, la jueza de distrito Dora Irizarry dijo "no puede haber duda alguna de que los delitos por los cuales el señor Kadir fue condenado son extremadamente serios, casi podrían considerarse como homicidio".

Durante el juicio, los jurados escucharon testimonio y observaron grabaciones en video del aeropuerto filmadas por Defreitas, y escucharon grabaciones de audio de los hombres realizadas por un informante del Gobierno.

Los hombres buscaron ofrecer sus planes a Jamaat Al Muslimeen, un grupo extremista islamista en Trinidad y Tobago que estuvo detrás de un intento de golpe en 1990 en la isla, dijeron fiscales, y también trataron de enviar a Kadir a Irán para reunir apoyo.

Kadir, arrestado a bordo de un vuelo que se dirigía a Irán con una escala en Venezuela, dijo que se acudía a un peregrinaje religioso y que no estaba haciendo nada relacionado con el complot.

Abogados de la defensa describieron a los hombres como tipos que alardeaban sin tener intenciones reales, pero la fiscalía dijo que hicieron más que hablar y "tomaron medidas concretas para hacer realidad su plan".

Otros dos hombres fueron arrestados en el complot. Kareem Ibrahim de Trinidad y Tobago fue considerado demasiado enfermo para ser juzgado, pero podría enfrentar proceso posteriormente. El guyanés Abdel Nur se declaró culpable en junio de una acusación separada de brindar apoyo material al terrorismo y podría ser condenado a 15 años en prisión.