Este lunes los diez secuestrados regresarán a la libertad y no se harán dos entregas como se había informado en un comienzo, según confirmó en un comunicado la vocera del CICR, María Cristina Rivera.

En las últimas horas, en una zona rural entre los límites de los departamentos del Meta y Guaviare, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) liberaron a cuatro militares y seis policías, la totalidad de las personas que había sido anunciada por este grupo armado los pasados meses de diciembre y enero. Estas personas fueron entregadas a una misión humanitaria conformada por miembros de Colombianas y Colombianos por la Paz y delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

"Manifestamos nuestra gran alegría por el éxito de esta operación que permitió en un solo día la reunión de diez familias que estuvieron esperando por tantos años", aseguró Jordi Raich, jefe de la delegación del CICR en Colombia. "Hoy se acaba la agonía para estas familias y eso nos llena de gran satisfacción".

En este momento, los miembros de la Fuerza Pública son trasladados en un helicóptero facilitado por el Gobierno de Brasil, y debidamente identificado con la insignia del CICR, a la ciudad de Villavicencio. Luego serán llevados a Bogotá en un avión gubernamental.

Hacia las 10:30 de la mañana partió el helicóptero encargado de regresar a la libertad al grupo de diez militares y policías que fueron entregados por las FARC.

En el helicóptero viajaron dos integrantes del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), el organismo coordinador de la misión, acompañados por la exsenadora Piedad Córdoba y la directora de la Casa de la Mujer de Bogotá, Olga Amparo Díaz, ambas del movimiento Colombianas y Colombianos por la Paz (CCP).

Según el cronograma, en una hora retomarán vuelo para regresar al aeropuerto Vanguardia de Villavicencio y hacia las 5:30 de la tarde se estima que se produzca el primer reencuentro de estos uniformados con sus familias, que han aguardado por cerca de trece años su regreso.

Temprano en la mañana, la ex senadora Córdoba confirmó que debido al mal tiempo se retrasó dos horas el operativo. Manifestó que las condiciones climáticas hacia el sur del país eran difíciles.

"Así no creo que podamos volar. Hay que esperar un poquito, no se puede salir así", dijo.

Sin embargo, la ex senadora insistió en que todo está listo para que se produzca la liberación de los diez uniformados secuestrados, que se cumplirá en dos etapas: lunes y miércoles.

"Ya en este momento tengo las coordenadas" del lugar donde serán entregados los rehenes a la misión que integran delegdos del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y el colectivo Colombianos y Colombianas por la Paz.

"Hoy (lunes) comienza el proceso de liberación. La gente puede estar tranquila, el proceso se va a dar. Es un hecho, es un éxito total", había dicho poco antes Córdoba, quien desde 2008 ha mediado en la liberación de 20 rehenes de las FARC.

Los rehenes serán buscados en un helicóptero Cougar facilitado por la fuerza aérea brasileña para este operativo. Deben llegar al aeropuerto de Villavicencio, desde donde serán trasladados inmediatamente a Bogotá para recibir atención médica.

Justo cuando se suban a los helicópteros Cougar 523UE, los diez secuestrados que se espera sean liberados esta semana -cuatro militares y seis policías- verán a sus seres queridos. Durante meses, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CRIC) recopiló fotos de sus allegados para que los liberados no duden de que el sueño de volver a casa se hace realidad. Ya está todo listo para que, quienes han sufrido durante 13 y 14 años el suplicio del cautiverio, vuelvan a sus hogares.

El domingo se revisaron y dejaron a punto los helicópteros que harán parte de la operación. Asimismo, las Fuerzas Militares suspendieron sus operaciones sobre el que se prevé será el epicentro de las operaciones: Mapiripán (Meta).

Aunque la mayoría de los allegados de los cuatro militares y seis policías que se espera sean liberados se encuentran en el Cantón Norte (Bogotá), a la espera de noticias sobre sus seres queridos, algunos otros arribaron a Villavicencio (Meta) para ver y abrazar a quienes han esperado durante años. Esto a pesar de que las autoridades les recomendaron no ir a esa ciudad, debido a que los liberados no pasarán más de 20 minutos allí.

En Villavicencio recibirán las primeras atenciones y luego serán trasladados a Bogotá e ingresados al Hospital Militar, donde los médicos evaluarán su estado de salud. Sólo cuando sean dados de alta podrán hablar con los medios de comunicación. Después de ello, los liberados, Luis Alfonso Beltrán, Luis Arturo Arcia, Robinson Salcedo, Luis Alfredo Moreno, Carlos José Duarte, César Augusto Lasso, Jorge Trujillo, Jorge Humberto Romero, José Libardo Forero y Wilson Rojas, comenzarán a disfrutar de sus vacaciones y podrán volver a sus hogares, a gozar de su libertad con sus familias.

Por ahora, el hermetismo es total. Se desconoce quiénes serán liberados el lunes y a qué horas podrán gritar “¡libertad!”. De acuerdo con el Comité Internacional de la Cruz Roja, si el clima lo permite, a las 8 de la mañana los dos helicópteros brasileños con distintivos del CICR partirán rumbo al lugar de las liberaciones. Se espera que después del mediodía estén de regreso en el aeropuerto Vanguardia de Villavicencio (Meta), con el primer grupo de secuestrados a bordo.

A este aeropuerto llegaron el domingo, provenientes de São Gabriel de Cachoeira (Amazonas, Brasil), los delegados del CICR, Michael Kramer y Thomas Ess, y de Colombianas y Colombianos por la Paz, Marleny Orjuela, Gloria Cuartas, Gloria Ramírez y Piedad Córdoba, algunos de los cuales, se espera, recibirán a los liberados. Según las autoridades, la tripulación de los helicópteros que hará parte de la operación será la misma de otras liberaciones que se han realizado con ayuda de Brasil.

Si el operativo del lunes sale como está planeado, el martes habrá un día de descanso y el miércoles se completará esta serie de liberaciones, con la cual se pone punto final a esta dolorosa etapa en la historia reciente del país. Sin embargo, el CICR no descarta que la operación requiera de una tercera fase, para la cual dicen estar listos.

Los familiares no ocultan su alegría, aunque tampoco niegan que su drama sólo terminará cuando los liberados estén sanos y salvos, y por lo tanto puedan cantar victoria junto a ellos, la victoria de la tenacidad de diez uniformados que durante más de una década se aferraron a la vida y al sueño de la libertad. El mismo que los familiares y toda Colombia esperan se haga realidad esta semana.