Bogotá. La negociación de paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC comenzará en la primera quincena de octubre en Oslo y luego seguirá en Cuba, dijo el presidente Juan Manuel Santos al anunciar los detalles del nuevo proceso que no incluirá un cese al fuego.

Desde el 2002 no se realizan diálogos formales con las FARC para tratar de poner fin al conflicto interno más prolongado del continente.

Santos anunció "la firma de un acuerdo marco entre el Gobierno Nacional y la FARC que establece un procedimiento, una hoja de ruta para llegar a un acuerdo final que termine de una vez por todas esta violencia entre hijos de una misma nación".

El mandatario, un economista de 61 años educado en Estados Unidos e Inglaterra, advirtió que pese a la negociación las operaciones militares contra la guerrilla continuarán con intensidad, al tiempo que admitió un posible recrudecimiento de los ataques de las FARC.

"Al pueblo colombiano le pido templanza, le pido paciencia y fortaleza ante eventuales nuevos ataques de las FARC o un incremento de la violencia, que de todas maneras serán respondidos con toda la contundencia por parte de la fuerza pública y de la justicia", declaró.

Venezuela y Chile también apoyan el proceso, reveló Santos. La negociación será por un tiempo limitado con controles regulares de avance e incluirá cinco grandes temas como el desarrollo rural, las garantías, el fin el conflicto, el narcotráfico y los derechos de las víctimas.

"Es diferente porque las conversaciones no tendrán tiempo ilimitado, se medirán en meses, no en años, en todo caso apoyamos que la duración estará sujeta a que se revisen los avances cada cierto tiempo y si no hay avance, sencillamente no seguimos", advirtió Santos.

El mandatario dijo que asume toda la responsabilidad del proceso.

La anterior negociación de paz entre el Gobierno colombiano y las FARC tuvo lugar durante la presidencia del conservador Andrés Pastrana y se extendió entre 1999 y el 2002, pero fracasó por la intensidad de la ofensiva militar y los secuestros por parte del grupo rebelde.

Los anuncios llegan en medio de una reciente intensificación del conflicto, con ataques de la guerrilla incluyendo a instalaciones del sector petrolero, minero y energético, mientras que el gobierno mantiene una ofensiva militar contra los rebeldes.

Si bien han sido debilitadas por la ofensiva en la que han muerto influyentes comandantes como Raúl Reyes, Víctor Julio Suárez y Alfonso Cano, las FARC -consideradas como una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea- todavía tienen capacidad para realizar ataques de gran impacto, incluso en ciudades.