El máximo tribunal de la Organización de Naciones Unidas (ONU) ordenó este martes a Nicaragua mantener a sus fuerzas de seguridad lejos de una región fronteriza que provocó un conflicto con Costa Rica, y falló parcialmente en favor de medidas de emergencia requeridas por este país.

La Corte Internacional de Justicia (CIJ), o Corte Mundial, fue requerida para pronunciarse sobre una demanda presentada por Costa Rica en noviembre de 2010, en la cual acusa a Nicaragua de enviar tropas para acompañar a trabajadores que realizaban el dragado de un río y que dice estaban ilegalmente en territorio costarricense.

El fallo dice que Nicaragua y Costa Rica deben abstenerse de enviar policías o fuerzas de seguridad al área, pero no ordenó el fin de las actividades de dragado de Nicaragua, rechazando el argumento de Costa Rica de que los trabajos estaban dañando el medio ambiente.

La instancia judicial conminó además a ambas naciones vecinas a evitar "toda acción que pueda agravar o extender el diferendo" fronterizo que tensó las relaciones diplomáticas.

Antecedentes. Costa Rica acudió en noviembre de 2010 a la máxima instancia judicial de la ONU para denunciar una supuesta invasión por parte de militares nicaragüenses de la isla de Portillos, así como la provocación de daños medioambientales en la zona por la supuesta construcción de un caño por parte de Managua.

El gobierno nicaragüense negó desde el principio todas estas acusaciones. La presidenta costarricense, Laura Chinchilla, a su vez, ordenó el despliegue de tropas a resguardar la zona en disputa.

A la espera de que la Corte se pronuncie sobre la demanda de fondo, en un proceso que puede demorarse varios años, San José reclamó la imposición de medidas cautelares contra Managua.

La decisión de la corte es inapelable. Ambas partes se comprometieron a acatarla y confiaron en que ésta permita normalizar las relaciones bilaterales.

* Con información de El Espectador, Reuters y El Heraldo de Honduras.