Sao Paulo. Durante las primeras horas de este domingo, el juez Rogerio Favreto, del Tribunal Regional Federal de la 4ª Región, aceptó una medida cautelar y determinó que el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva sea liberado inmediatamente, de acuerdo con una decisión divulgada por la corte con sede en Porto Alegre.

Sin embargo, el juez Sergio Moro bloqueó los intentos de juez de liberar al ex presidente encarcelado, poniendo de relieve la batalla legal en torno al político más popular del país antes de las elecciones presidenciales de este año.

Moro, el magistrado que envió al ex presidente a prisión por una condena por corrupción, dijo que el juez del tribunal de apelaciones carecía de la autoridad para emitir una orden para liberarlo para que haga campaña para las elecciones de octubre.

Alrededor de las 13:00, el juez relator de la causa Lava Jato,  Joao Gebran Neto ordenó mantener en la cárcel al ex presidente, anulando la decisión previa de otro magistrado que pedía dejarlo en libertad y respaldando la de Moro.

En horas de la noche, el presidente del Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región de Brasil, Carlos Thompson Flores, dictó una medida que revoca la decisión de su pares que ordenaba la liberación de Lula.

Posteriormente, el juez Rogerio Favreto ordenó por tercera vez que el ex presidente Lula debía ser liberado de acuerdo a su decisión.

Sin embargo, las autoridades no ejecutaron efectivamente la orden de liberar al popular ex presidente pues la decisión de Favreto podría desatar un conflicto de jurisdicciones.

En horas de la noche, el presidente del Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región de Brasil, Carlos Thompson Flores, dictó una medida que revoca la decisión de su pares que ordenaba la liberación de Lula.

Lula entró a la cárcel en abril, sentenciado en un caso de corrupción. El ex presidente niega haber hecho nada ilegal. Sus abogados sostienen que no se le debió haber encarcelado hasta que hayan concluido todas las apelaciones.

Cientos de seguidores de Lula se reunieron en la ciudad, exigiendo su libertad.

El ex presidente permanece recluído desde el 6 de abril pasado, cumpliendo una condena de 12 años y un mes de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero en el caso relacionado con un tríplex en Guarujá.

Lula, que lidera los sondeos para la elección presidencial de octubre en Brasil, está preso en la sede de la Policía Federal en Curitiba.

*Con información de Reuters y Xinhua.