Ciudad de Guatemala. El Congreso de Guatemala aprobó este miércoles un decreto de "urgencia nacional" que modifica el delito de financiamiento electoral ilegal, después de que la Fiscalía y la misión anticorrupción de la ONU en el país acusaron al presidente Jimmy Morales de manejar fondos de campaña irregulares en 2015.

El cambio elimina la responsabilidad penal por "autorizar" recursos electorales que se demuestren ilegales, como señalaba el texto original, y establece la responsabilidad a los contables de los partidos en vez de los secretarios generales, como era el caso de Morales con el partido FCN-Nación.

El embajador de Estados Unidos en Guatemala, Todd Robinson, mostró su decepción e incredulidad en un mensaje en su cuenta de Twitter: "Años de malnutrición, inseguridad, crimen, corrupción. El Congreso? No actuó. Increíble lo rápido que actúan para protegerse ellos mismos de las investigaciones".

La reforma al código penal, aprobada por 105 votos a favor y 19 en contra, también reduce la pena por financiamiento electoral ilegal desde un máximo de 12 años a 10 años, lo que abre la posibilidad a que la condena sea conmutada por el pago de una multa.

"Es una maniobra para proteger a los secretarios de los partidos políticos y como hay en curso tres casos contra los principales partidos mayoritarios en el Congreso era algo predecible", dijo Gustavo Berganza, director de la consultora guatemalteca DOSES, especializada en política y desarrollo.

El legislativo aprobó además otra reforma urgente al código penal que amplía la posibilidad de conmutar las penas hasta 10 años de cárcel, desde los cinco años vigentes, lo que permitirá a los condenados evitar ir a prisión a cambio de pagar una sanción máxima de US$13,7 por día.

La decisión es un nuevo golpe para la Fiscalía y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), después de que el Congreso evitara esta semana que Morales perdiera su inmunidad y fuera investigado por manejar irregularmente unos US$800.000 como jefe del FCN-Nación entre 2015 y 2016.

El embajador de Estados Unidos en Guatemala, Todd Robinson, mostró su decepción e incredulidad en un mensaje en su cuenta de Twitter: "Años de malnutrición, inseguridad, crimen, corrupción. El Congreso? No actuó. Increíble lo rápido que actúan para protegerse ellos mismos de las investigaciones".

"De verdad? Urgencia nacional? Que vergüenza!", agregó el diplomático en otro mensaje.