Lima. El congresista Kenji Fujimori se defendió de la acusación constitucional que pesa en su contra, asegurando que no hubo pacto para evitar el segundo intento de vacancia contra el ex presidente Pedro Pablo Kuczynski.

Fujimori reveló este domingo que fue el congresista Moisés Mamani quien lo buscó en su oficina y le preguntó qué beneficio obtendría en caso de sumarse a un grupo de parlamentarios que estaban en contra de la vacancia presidencial.

"Debí echarlo de mi oficina en el instante mismo en que preguntó qué ganaría él. Mi equivocación fue la debilidad de escuchar su sucio chantaje. Ese fue un grave error, por el que pido humildemente disculpas al pueblo peruano", escribió en su columna dominical.

Asimismo, consideró que su posible salida del Congreso por la denuncia que ahora enfrenta, responde a "una trampa" que no garantiza - a su juicio- un debido proceso.

Insistió en que no hubo condiciones ni negociación para el primer ni el segundo intento de vacancia contra Kuczynski.

"Actué en favor de la gobernabilidad del Perú, seguiré respaldando esa gobernabilidad y al presente gobierno hasta el último día de este quinquenio", dijo.

Kenji Fujimori junto a los congrecistas Guillermo Bocángel y Bienvenido Ramírez están implicados en los polémicos audios y videos que fueron grabados por Mamani, en el que se muestra una presunta negociación y compra de votos para evitar la vacancia del ahora ex presidente.

*Con información de El Comercio.