Un grupo de siete congresistas de Estados Unidos arribará el domingo a Honduras para dialogar con autoridades nacionales sobre la creciente ola de migración ilegal de hondureños y centroamericanos hacia su país.

La delegación del Congreso de EE.UU. estará encabezada por la congresista republicana de Texas, Kay Granger, presidenta del Comité de Apropiaciones y del Subcomité de Estado, Operaciones Extranjeras y Programas Relacionados.

Además de Granger, integran la comitiva: el presidente del Comité de Apropiaciones y del Subcomité del Departamento de Seguridad Nacional, John Carter (Republicano de Texas); miembro de Alto Nivel del Comité de Apropiaciones y del Subcomité del Departamento de Seguridad Nacional, David Price (Demócrata de Carolina del Norte); miembro del Comité de Apropiaciones y del Subcomité de Estado, Operaciones Extranjeras y Programas Relacionados, Mario Diaz-Balart (Republicano de Florida); miembro del Comité de Apropiaciones y del Subcomité del Departamento de Seguridad Nacional, Henry Cuellar (Demócrata de Texas); miembro de Comité de Servicios Financieros, Stevan Pearce (Republicano de Nuevo México); y el presidente de Comité de Asuntos Exteriores, y del Subcomité del Hemisferio Occidental, Matt Salmon (Republicano de Arizona).

"Esta visita de alto nivel destaca la importancia de las fuertes relaciones bilaterales entre los Estados Unidos y Honduras, y reconoce nuestro mutuo interés en trabajar con el gobierno de Honduras para avanzar en los temas de seguridad, prosperidad, y derechos humanos en Honduras", expresó la embajada norteamericana en Tegucigalpa.

Durante su visita, los congresistas se reunirán con el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, la primera dama Ana García de Hernández y miembros de la Fuerza de Tarea del Niño Migrante. Su agenda incluye además un recorrido por uno de los 40 centros de alcance promovidos por el gobierno de los Estados Unidos, para conocer de primera mano los programas del gobierno estadounidense que están enfocados a la prevención de la violencia y la promoción de oportunidades para los jóvenes.

Cifras del Departamento de Seguridad Interna de EE.UU. señalan que desde octubre de 2013 fueron interceptados en la frontera con México unos 57.000 menores de edad que ingresaron al país clandestinamente y sin la compañía de adultos. De estos niños, al menos 14 mil serían hondureños, quienes viajaron principalmente desde San Pedro Sula y Tegucigalpa.