Washington. El Congreso estadounidense dio la aprobación final el jueves a un paquete de cambios a la histórica reforma del sistema de salud, llevada adelante por el presidente Barack Obama, y el mandatario desafió a los republicanos a revocar la nueva ley.

La Cámara de Representantes dio los toques finales a la reforma al aprobar un paquete de medidas para hacer los seguros médicos más accesibles, elevar los impuestos a los ricos y enmendar la falta de cobertura de medicamentos para los jubilados.

El Senado había aprobado el paquete horas antes por una votación de 56-43. Los votos pusieron fin a un año de lucha política que enfrentó a los legisladores, minó la popularidad de Obama y estableció un panorama de una áspera campaña por el control del Congreso en noviembre.

"Esta ha sido una pelea legislativa que quedará en el libro de récords", destacó el líder demócrata del Senado, Harry Reid, antes de la votación final.

Durante su visita a Iowa, el mandatario advirtió a los republicanos, que se han opuesto a la reforma y han dicho que harán del rechazo a la ley un tema central en las elecciones legislativa de noviembre, que su esfuerzo por rechazar el proyecto de salud fracasaría.

"Si quieren tener esa pelea, celebro esa pelea", dijo Obama en Iowa en su primer gran discurso desde la promulgación de la nueva política social más importante en Estados Unidos en décadas.

"No creo que el pueblo estadounidense vuelva a poner a la industria de seguros en el asiento del conductor. Ya estuvimos allí y no volveremos", declaró el mandatario.

Los cambios a la reforma fueron aprobados por el Senado con 56 votos a favor y 43 en contra, incluyendo una expansión de subsidios para hacer más asequibles los seguros y para brindar más ayuda estatal al programa Medicaid para los pobres.

También eliminaron un controversial acuerdo en el Senado que exceptuaba a Nebraska de pagar por los costos para expandir el Medicaid, cerraron una brecha en la cobertura de medicamentos recetados para adultos y retrasaron un impuesto sobre los planes de seguros más costosos.

El paquete final también extiende impuestos para Medicare, el programa de seguro de salud federal para los ancianos. Asimismo incluye una reforma para los programas de financiamiento a estudiantes.

Frente a encuestas de opinión que muestran al público estadounidense dividido sobre la ley de salud, Obama y sus colegas demócratas montan un agresivo intento por capitalizar crédito político por la aprobación de la reforma, y de paso poner a los republicanos a la defensiva.

La reforma al sistema de salud de US$2,5 billones es la revisión más grande a la política del sector en cuatro décadas. Extenderá la cobertura a unos 32 millones de estadounidenses sin seguro y prohibirá a las aseguradoras negar cobertura a causa de condiciones médicas preexistentes.