La Paz. El Congreso boliviano aprobó este lunes por la noche una polémica ley anticorrupción resistida por la oposición y varios ex mandatarios del país andino, que incluye los principios de retroactividad e imprescriptibilidad de los delitos en el manejo de los recursos públicos.

La norma, que será promulgada en breve por el presidente Evo Morales, fue aprobada por la Cámara Alta de mayoría oficialista.

Semanas atrás, los ex presidentes Jorge Quiroga (2001-2002), Carlos Mesa (2003-2005) y Eduardo Rodríguez (2005-2006) emitieron un pronunciamiento en contra de la norma calificándola de "inconstitucional".

Sin embargo, al día siguiente de la declaración de los ex mandatarios, la ministra de Lucha Contra la Corrupción, Nardi Suxo, aseguró que la ley no sería aplicada con retroactividad.

Los ex presidentes enfrentan la posibilidad de juicio de responsabilidades por una denuncia de Morales sobre supuestos contratos ilegales de explotación firmados con petroleras extranjeras antes de la nacionalización, decretada en 2006 por el actual mandatario indígena.

La semana pasada, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos cuestionó la imparcialidad del Poder Judicial boliviano, al que calificó de más vulnerable a los factores políticos que en años previos.

A mediados de febrero Morales llenó los vacíos en la Corte Suprema, el Tribunal Constitucional y el Consejo de la Judicatura aprovechando un poder extraordinario otorgado por el Congreso de mayoría oficialista.

Las designaciones, de carácter interino, tendrán validez hasta fin de año, cuando se realizarán elecciones populares de jueces.

Desde la asunción de Morales en 2006, una veintena de políticos opositores al actual gobierno ha salido de Bolivia para evadir procesos judiciales por presuntos delitos, que van desde malversación de fondos públicos hasta genocidio y terrorismo.