Brasilia, Andina. Tras 16 horas de intensos debates y negociaciones que dejaron en claro las divisiones en el seno de la misma coalición oficialista, la Cámara Baja de Brasil decidió esta madrugada aplazar hasta la semana próxima la votación del nuevo Código Forestal.

El autor del proyecto, el diputado Aldo Rebelo, del Partido Comunista de Brasil (PCdoB), asegura que buscó conciliar en su texto la preservación de los bosques y la protección a los pequeños agricultores, pero enfrenta oposición tanto de los legisladores ambientalistas como de los diputados de la llamada bancada "ruralista", que defienden los intereses del agronegocio en el Congreso.

Los ambientalistas estiman que su texto deja brechas para aumentar la deforestación y podrá multiplicar por 13 las emisiones de gases causantes del llamado efecto invernadero, mientras que los "ruralistas", aliados a sectores de la izquierda, sostienen que la actual versión del Código Forestal llevará a la quiebra la agricultura del país.

La disposición más polémica del texto es la que exime a los propietarios rurales de áreas de hasta 400 hectáreas recuperar la cobertura vegetal original en entre un 20% y un 80% de sus tierras, según la ubicación.

Rebelo aceptó retirar del texto, por otra parte, la propuesta de reducir de 30 a 15 metros el área cuya cobertura vegetal debe ser preservada en la orilla de ríos de hasta diez metros de ancho, según informa un despacho de la agencia de noticias DPA.

Pero el diputado comunista mantuvo su propuesta de permitir actividades agrícolas en el alto de cerros, lo que, a juicio de expertos, contribuye a aumentar los riesgos de aludes de tierra en caso de lluvias fuertes, comunes en el verano tropical.