Washington. El Congreso estadounidense aprobó este jueves una ley para fortalecer la seguridad a lo largo de la frontera con México, en un nuevo intento de lidiar con el sensible tema de la inmigración ilegal de cara a las elecciones legislativas de noviembre.

La definitiva acción legislativa se produjo luego de que el Senado aprobó la ley en una votación cantada, un día después de que la Cámara de Representantes interrumpiera un receso de seis semanas para autorizar el proyecto.

Ahora llegará al presidente Barack Obama, quien había solicitado los US$600 millones que provee la medida, para que la firme y la convierta en ley.

El senador demócrata Charles Schumer dijo que la medida daría al gobierno los recursos necesarios para "combatir a los traficantes de droga, de armas, de personas, el lavado de dinero y otros criminales organizados que buscan hacer daño" a lo largo de la frontera.

El dinero se usará para financiar a 1.500 nuevos agentes de frontera, inspectores de aduana y otros funcionarios de agencias públicas, al igual que dos aviones no tripulados para monitorear las actividades en las áreas limítrofes.

La rápida aprobación en el Congreso de los fondos para la seguridad en la frontera fue una extraña muestra de bipartidismo en el caliente debate sobre la inmigración.

Schumer dijo que espera que la ley ayude a superar el estancamiento en el Senado en torno de las más amplias reformas inmigratorias. Pero eso parece improbable en la coyuntura actual de crecientes enfrentamientos ante las elecciones legislativas de mitad de mandato.

El 2 de noviembre se renovarán los 435 escaños de la Cámara y 37 bancas del Senado, en una elección que determinará si los demócratas de Obama mantienen su mayoría en el Congreso.

El plan es financiado mediante el aumento de las tarifas de visado para algunas compañías de tecnología indias que operan en Estados Unidos, lo que provocó una protesta del gobierno de aquel país.

Colaboradores del Senado dijeron que las empresas habían sido sujeto del incremento porque actualmente sacan ventaja de una ley estadounidense para importar a un alto porcentaje de sus trabajadores desde el exterior.

Las fuentes indicaron que cuatro compañías serán afectadas por la medida: Tata, Infosys, Wipro y Mahindra Satyam.

"Aunque la necesidad del gobierno estadounidense de fortalecer la seguridad de su frontera es entendible, es inexplicable que nuestras firmas carguen con el costo de una ley tan discriminatoria", escribió el ministro de Comercio e Industria indio, Anand Sharma, al representante de Comercio estadounidense, Ron Kirk, esta semana.