El Congreso de Honduras aprobó este martes que el Ejército participe en las labores de combate a la delincuencia, en medio de una escalada de violencia que tiene al empobrecido país con la tasa de homicidios más alta del mundo.

El Ejército normalmente apoyaba a la policía en operaciones de prevención del delito, pero no podían actuar libremente.

El Congreso hondureño, integrado por 128 legisladores, adoptó la decisión con 109 votos a favor, en momentos en que la nación centroamericana se ha visto azotada por ejecuciones ligadas con narcotraficantes mexicanos que han extendido sus negocios hacia el sur.

"Esta legislación permitirá que las Fuerzas Armadas asuman tareas policiales para enfrentar al crimen organizado y al narcotráfico que campea en todo el país", dijo el legislador oficialista, Oswaldo Ramos.

Los militares podrán ejecutar arrestos, allanamientos y registro de vehículos, que hasta ahora únicamente podían realizar fuerzas de la policía.

Según un reciente informe de Naciones Unidas (ONU), Honduras tiene la tasa más alta de homicidios en el mundo, con 82,1 por cada 100.000 habitantes.

En el país se registran un promedio de 20 homicidios por día, según autoridades.

El fenómeno es atribuido a venganzas o disputas de territorio entre bandas de narcotraficantes que operan en corredores por donde se trasiega cocaína desde Sudamérica en tránsito hacia Estados Unidos.