Asunción. El Congreso paraguayo declaró este jueves un estado de excepción en dos departamentos al norte del país que da más poder a las fuerzas de seguridad frente a un violento grupo rebelde, presionando al presidente Fernando Lugo para que controle la situación.

La decisión podría tener consecuencias para el gobierno del socialista Lugo ya que algunos legisladores plantearon la posibilidad de un juicio político contra el mandatario si no consigue desbaratar al llamado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) en los próximos 60 días.

El estado de excepción regirá por ese lapso en los departamentos norteños de San Pedro y Concepción, una de las regiones más pobres del país donde coexisten grandes establecimientos ganaderos con cultivos ilícitos de marihuana, cerca de la frontera con Brasil.

La medida suspende ciertas garantías constitucionales, como el derecho de reunión, y habilita a las Fuerzas Armadas a operar en forma conjunta con la policía para restablecer el orden. El presidente puede ordenar detenciones y traslados sin orden judicial.

La Cámara de Diputados dio luz verde al proyecto que fue aprobado la semana pasada por el Senado, luego de que un ataque con explosivos atribuido al EPP dejara dos policías muertos en una pequeña comisaría de la zona.

La última vez que una medida similar tuvo vigencia fue en abril del 2010, pero culminó sin la captura de los principales cabecillas de la banda, responsable de secuestros, asesinatos y ataques a puestos de seguridad y que según la fiscalía recibió entrenamiento de las FARC de Colombia.

"Vamos a darle las herramientas para que el Ejecutivo acabe con esto y si no acaba con esto vamos a iniciarle juicio político (al presidente) por inútil", señaló en la sesión el diputado del opositor Partido Colorado, Oscar Tuma.

El gobierno dijo que no estaba de acuerdo con la medida pero que respetaría la determinación del Congreso. El proyecto será enviado al Poder Ejecutivo el lunes para que el estado de excepción no interfiera con un referéndum previsto para el domingo sobre el voto de paraguayos residentes en el exterior.

"Se está intentando politizar un tema que nunca se politizó antes. El EPP vivió y se fortaleció durante otros Gobiernos y nunca echamos en cara eso porque creemos que es un problema nacional", dijo la diputada oficialista Desiree Masi.

El envío de los militares al norte es bien visto por gran parte de la población que se manifestó reclamando seguridad.