Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo este miércoles que podría no existir un "apetito" en el Congreso para abordar inmediatamente el complejo tema de la reforma al sistema de inmigración.

Dada la cantidad de trabajo sobre la legislación energética y la inquietud de los congresistas sobre las próximas elecciones, una reforma inmigratoria podría ser demasiado, dijo Obama a la prensa en el Air Force One cuando le preguntaron si creía que la reforma podría ser aprobada este año.

"Hemos pasado un año muy duro y he trabajado bastante con el Congreso, así que sé que podría no existir un apetito para zambullirse inmediatamente en otro tema controvertido", manifestó Obama.

"Aún hay trabajo que debe realizarse sobre energía, las elecciones de mitad de período se acercan, así que no quiero que hagamos algo sólo por la política que no resuelva el problema", declaró el mandatario.

Obama dijo que aún quería un esfuerzo bipartidista sobre una reforma exhaustiva de inmigración, pero pareció reacio a poner el tema antes que la legislación sobre cambio climático.

Los republicanos han dejado en claro que no cooperarán en el tema del cambio climático a menos que la inmigración sea sacada de la mesa por el momento.

"Creo que podemos conseguir que una mayoría de demócratas apoye un enfoque exhaustivo, pero necesito cierta ayuda del lado republicano", explicó Obama.

El líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, dijo este miércoles que trabajaría para la aprobación de la legislación energética antes de abordar la inmigración, una estrategia que podría restaurar la coalición bipartidista tras la campaña por la iniciativa sobre cambio climático.

"Voy a avanzar primero sobre el tema energético", dijo el senador demócrata a los periodistas en una rueda de prensa. "La iniciativa está lista. No veo porqué no podamos hacer eso", agregó.

El senador republicano Lindsey Graham se retiró el sábado del esfuerzo para diseñar una legislación que aborde el calentamiento global con el demócrata John Kerry y el independiente Joseph Lieberman, dejando en la incertidumbre el futuro de la iniciativa climática.

Graham dijo que estaba molesto por el hecho de que los líderes de los demócratas en el Senado y la Casa Blanca estaban mencionando la posibilidad de buscar de manera prematura una reforma inmigratoria, y se quejó de que esto podría restar tiempo para el debate climático en el Senado.