Tegucigalpa. El Congreso de Honduras aprobó este miércoles una reforma constitucional impulsada por el oficialismo, que permitiría la celebración de un referendo sobre la reelección presidencial como el que planeaba el ex mandatario Manuel Zelaya y que le costó el cargo.

La iniciativa del Partido Nacional del presidente Porfirio Lobo elimina las prohibiciones a las consultas populares sobre reformas constitucionales que podrían incluir asuntos como la reelección presidencial, vedada en la legislación vigente.

La reforma aprobada por 103 votos a favor y 25 en contra deberá ser ratificada por al menos 86 de los 128 escaños de la cámara en la próxima legislatura, que entra en funciones el 25 de enero.

"Antes era pecado hablar de que el pueblo debía decidir y hoy hemos llegado a entender que el pueblo es superior a nosotros los diputados", dijo el presidente del Congreso Nacional, Juan Hernández, miembro del Partido Nacional.

Zelaya, quien se encuentra en el exilio en República Dominicana, fue depuesto por un golpe militar el 28 de junio del 2009 cuando se disponía a celebrar una consulta popular que allanaría el camino para la reelección presidencial.

La mayoría de la bancada del opositor Partido Liberal, del que es miembro Zelaya, rechazó la eliminación de las restricciones vigentes a las consultas populares, especialmente en relación a la reelección.

"No somos todavía una sociedad suficientemente madura para que estos instrumentos queden abiertos a los vaivenes políticos y que venga mañana un señor, un aventurero, a proponernos que se quiere reelegir en la presidencia", dijo el legislador Darío Banegas, en representación de la facción más conservadora de la bancada liberal.

La iniciativa fue apoyada por otras agrupaciones políticas, entre ellas Resistencia Liberal.

"Lo que se aprobó hoy en el Congreso es lo mismo que quiso hacer el presidente Manuel Zelaya y por lo que le dieron un golpe de Estado. Lo que ayer fue malo hoy es bueno, pero lo apoyamos porque esto viene a evolucionar la democracia de Honduras", dijo a Reuters una de las lideres de Resistencia Liberal, Carolina Echeverría.

El presidente Lobo, que asumió el poder en enero tras las elecciones de noviembre de 2009 después del golpe de Estado, respalda la reforma rechazada por políticos conservadores, empresarios, líderes religiosos católicos y protestantes.

La reforma prevé la aprobación de una Ley Especial que establecerá los procedimientos y requisitos para el ejercicio de las consultas populares