Asunción. El Congreso paraguayo rechazó este jueves un proyecto para enmendar la Constitución que buscaba introducir la reelección presidencial, en una sorpresiva movida que echó por tierra los planes del oficialismo para que el presidente Fernando Lugo continúe en el poder.

Los aliados del presidente presentaron semanas atrás al Poder Legislativo unas 90.000 firmas junto a la iniciativa, pese a que el mandatario dijo varias veces que no aspiraba a una reelección, prohibida en la Constitución vigente de 1992.

Un senador opositor sorprendió a los oficialistas al proponer que el proyecto fuera tratado como primer punto del orden del día en la sesión ordinaria del jueves, una moción que fue aceptada por los senadores, que luego resolvieron su rechazo y archivo.

Con esta decisión, Lugo gobernará hasta el 15 de agosto del 2013 y no podrá volver a presentarse en ningún caso, por lo que está previsto que se reactive el debate en el oficialismo sobre su sucesor.

"Se está dando la espalda al pueblo, a la ciudadanía. Se ha dado una bofetada a la ciudadanía", dijo el senador Carlos Filizzola, principal impulsor de la iniciativa que fue rechazada por unanimidad. Filizzola y el también oficialista Sixto Pereira salieron de la sala en protesta.

La posibilidad de modificar la Constitución generó un caldeado debate en el que el gobernante fue comparado con el ex dictador Alfredo Stroessner, quien modificó la carta magna para permanecer en el cargo de forma indefinida, y con su predecesor, Nicanor Duarte, quien también buscó una enmienda.

Otros críticos, entre ellos el vicepresidente Federico Franco, advirtieron que los aliados de Lugo buscaban llevar adelante iniciativas similares a las de otros gobernantes izquierdistas en la región como el venezolano Hugo Chávez o el ecuatoriano Rafael Correa.

Pero referentes de la izquierda, que se muestra fracturada y sin un candidato fuerte para el 2013, señalaban que la intención era continuar el proceso de cambio iniciado por Lugo, un ex obispo católico que terminó con más de seis décadas de Gobierno del conservador Partido Colorado en el 2008.