Puerto Príncipe. El presidente Rene Preval conmemoró este martes un doloroso primer aniversario en memoria del devastador terremoto de Haití de 2010, depositando una corona en la fosa común de decenas de miles de víctimas del sismo y prometió que su país nunca las olvidaría.

En una polvorienta colina con vista al Caribe 10 kilómetros a norte de la capital Puerto Príncipe, el presidente haitiano, su esposa Elisabeth y miembros de su gabinete asistieron a un sombrío homenaje para el cuarto de millón de personas que murió en el terremoto del 12 de enero hace un año.

Se cree que hay entre 150.000 y 200.000 víctimas enterradas en la fosa común St. Christophe, donde en los caóticos días posteriores al desastre camiones llevaron montones de cuerpos aplastados y mutilados recogidos en las destrozadas calles para un rápido entierro en surcos en la tierra.

"Mujeres y hombres de Haití, adultos, niños caídos en todas partes; en el trabajo, en la escuela, en la iglesia, en la calle, en todas partes, queremos decirles a todos: los recordamos, nunca los olvidaremos", dijo Preval.

Cientos de cruces de madera pintadas de negro cubrían el sitio de entierro, marcado con dos letreros que proclaman en lengua criolla haitiana "12 de enero, nunca olvidaremos".

Una cruz negra más grande también fue colocada en el sitio, rodeada de árboles recién plantados y postes de los que colgaba tela blanca.

El aniversario de un desastre que muchos expertos llaman la mayor catástrofe urbana en la historia moderna se está llevando a cabo en medio de una serie de críticas y controversia por la lenta recuperación y reconstrucción de Haití, pese a miles de millones de dólares de donaciones internacionales y promesas de ayuda.

Con escombros todavía obstruyendo gran parte de Puerto Príncipe y más de 800.000 sobrevivientes acampando en carpas y lonas, se plantean dudas sobre la efectividad del multimillonario esfuerzo de ayuda internacional.

"Miren, nadie ha estado más frustrado que yo de que no hayamos hecho más", señaló el ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton, enviado especial de Naciones Unidas a la isla, quien copreside una Comisión Provisional de Recuperación de Haití junto al saliente primer ministro haitiano Jean-Max Bellerive.

"Pero me animo al ver que las cosas han ido mucho más rápido en los últimos cuatro meses. Si ven el nivel de actividad en la calle, creo que estamos mejor", añadió, refiriéndose a la reaparición de tráfico, peatones y vendedores ambulantes en la capital.

Los trabajadores de salud en el estado más pobre del Hemisferio Occidental también están lidiando con una epidemia de cólera que estalló meses después del terremoto y ha causado la muerte a más de 3.750 personas.

Además, el país vive un clima de incertidumbre debido a la disputada elección presidencial y legislativa del 28 de noviembre, cuyos resultados han sido analizados por la Organización de Estados Americanos (OEA) a pedido del presidente.

Citando irregularidades, la OEA recomienda que el candidato apoyado por el gobierno sea eliminado de la segunda vuelta.