Ciudad de Guatemala. El militar derechista Otto Pérez Molina ganó cómodamente las elecciones presidenciales en Guatemala, pero no alcanzó la mayoría necesaria para evitar una segunda vuelta.

Pérez se enfrentará en la segunda ronda electoral el 6 de noviembre al empresario centrista Manuel Baldizón, quien obtuvo el segundo lugar en la elección del domingo.

A continuación los perfiles de ambos:

*Otto Pérez Molina: el general retirado, que busca por segunda vez la presidencia, ha ganado apoyo entre los electores en uno de los países latinoamericanos más violentos con sus promesas de acabar con los narcotraficantes y bandas de delincuentes mediante una política de "mano dura" contra el crimen.

El candidato de 60 años, de cabello plateado por las canas que lidera el derechista Partido Patriota (PP), dice que desplegará el Ejército para hacer frente a los poderosos cárteles mexicanos que han extendido sus negocios criminales a Guatemala y otros países centroamericanos.

Pérez prometió también "mano dura" contra los criminales en las elecciones del 2007, cuando perdió contra el presidente Alvaro Colom en una segunda vuelta electoral, y ahora ha ofrecido incrementar las filas de la Policía Nacional con 10.000 efectivos más y las del Ejército con 2.500 soldados.

Pérez, quien sirvió al Ejército hasta 1998 y está a favor de recibir fuerzas extranjeras para apoyar el combate a la delincuencia y los cárteles, carga con acusaciones por su supuesta participación en graves violaciones a los derechos humanos durante la guerra civil (1960-1996).

A comienzos de la década de 1980 comandó tropas en Nebaj, en la occidental provincia de El Quiché, donde el Ejército es considerado culpable de algunas de las peores masacres de civiles, en su mayoría indígenas mayas, según una Comisión de la Verdad respaldada por Naciones Unidas.

Más tarde, Pérez, quien rechaza las acusaciones, encabezó la temida unidad de inteligencia militar a la que grupos de derechos humanos atribuyen torturas y asesinatos políticos durante el conflicto.

Durante la guerra civil, en la que murieron unas 250.000 personas, la comisión de la verdad halló que el 85% de las violaciones de los derechos humanos fueron cometidas por militares y, después de años de evasivas, el Gobierno ha comenzado a procesar a algunos implicados.

*Manuel Baldizón: Baldizón, un enérgico ex legislador con cabello negro engominado y gruesos anteojos, recibió más respaldo electoral después de que en agosto la gobernante centroizquierdista Unión Nacional de la Esperanza (UNE) se quedó sin candidato al quedar fuera de la contienda la ex primera dama.

El candidato del partido Libertad Democrática Renovada (Líder), un empresario hotelero de 41 años que salió de las filas de la gobernante UNE en el 2008, es originario del departamento de Petén, en el norte de Guatemala, por donde fluyen libremente drogas, inmigrantes ilegales y el contrabando de armas a lo largo de la porosa frontera con México.

El candidato, cuya familia tuvo que salir de Petén por amenazas supuestamente del cártel mexicano de los Zetas, ha propuesto la pena de muerte para criminales que participen en delitos graves como masacres y prometió la creación de una guardia nacional de 25.000 efectivos.

Las amenazas de muerte contra la familia de Baldizón fueron días después del asesinato de 27 personas en Petén. Autoridades acusaron a los Zetas de ser los responsables.

Baldizón, quien ha prometido ayuda a los ancianos y a los pobres, ha dicho también que de triunfar planea aumentar el gasto en seguridad.