Luego del revés electoral que para ella representó la salida del senador Barack Obama al ruedo como precandidato y convertirse en el fenómeno político de los Estados Unidos hace 8 años, con 15 de los votos de Dakota del Sur, Hillary Clinton superó los 2.382 delegados necesarios para garantizar su nominación y medirse con Donald Trump el próximo 8 de noviembre.

La nominación la recibe en Filadelfia en la convención demócrata. Hillary Clinton es la primera mujer que competirá por la presidencia de los EE.UU. y con opción real de triunfo para ocupar el despacho del salón oval de la Casa Blanca. Para obtener esta nominación tuvo que superar a Bernie Sanders. La buena noticia para Clinton se dio en un ambiente dividido entre la desconfianza de las bases y los líderes del partido, cercanos a la candidata.

“Quizás sea la primera presidenta mujer, pero una de ustedes será la próxima”, publicó su cuenta de Twitter @Hillary_esp, frase extraída del mensaje transmitido en un video a los convencionistas que inició con el rostro de los 45 varones presidentes, incluido su esposo Bill y Obama. Horas antes del inicio de la convención la jefa del Comité Nacional Demócrata, Debbie Wasserman-Schultz anunció su dimisión por la publicación por Wikileaks de más de 19.000 correos electrónicos que revelan el favoritismo de los jefes del partido hacia Clinton durante las primarias que la enfrentaron al senador Bernie Sanders.

Al inicio del evento en el Wells Fargo Center, estalló un ensordecedor duelo entre los seguidores de Clinton y los delegados de Sanders, en una lluvia de abucheos a la exsecretaria de Estado: “Bernie, Bernie”, se escuchaba desde las gradas, donde los delegados de Sanders cada vez que el nombre de Clinton era pronunciado en el estrado, otro coro respondía en forma igualmente estremecedora “Hillary, Hillary”.

El rechazo de los votantes de Sanders y la retórica de su adversario republicano han llevado a Clinton a rechazar la Asociación de Zonas Francas de las Américas (TPP), la alianza comercial con varios países asiáticos que impulsa Obama en los últimos ocho años, sobre la que al principio de la campaña se había declarado a favor.

En 1975 se casó con Bill Clinton, quien alcanzó la presidencia de Estados Unidos en 1993. Hillary, siguió al lado de su esposo y eso influyó positivamente en el reconocimiento político cuando logró en 2001 convertirse en senadora más joven por la ciudad de Nueva York.

Ese viraje estará en el centro de la campaña, que también votaron a la inmigración y a la seguridad nacional. “Hillary nos hará más fuerte juntos. Lo sabes porque ella ha dedicado su vida a eso”, dijo su esposo el expresidente Bill Clinton al dirigirse a los delegados.

Al igual que Obama en 2008, Clinton tiene una ventaja demográfica, ahora hay más hispanos, y más afroamericanos que cuando su marido fue elegido presidente en 1992. Su punto débil es la clase obrera blanca en estados del medio oeste como Michigan, Pensilvania u Ohio, donde muchos empleos industriales han volado a otros países por el ascenso de las economías asiáticas y por el nafta, acuerdo comercial que su esposo firmó en 1994 con México y Canadá.

Una mujer que hace historia. Hillary Diane Rodham, nació el 26 de octubre de 1947 en Chicago, llinois, en el seno de una familia dedicada a la industria textil. Estudió en el Wellesley College y luego se recibió de abogada en la Universidad de Yale. Se desempeñó en una de las firmas más destacadas de su país Rose Law Firm.

En 1975 se casó con Bill Clinton, quien alcanzó la presidencia de Estados Unidos en 1993. Hillary, siguió al lado de su esposo y eso influyó positivamente en el reconocimiento político cuando logró en 2001 convertirse en senadora más joven por la ciudad de Nueva York.

Casi un siglo después de la aprobación de la enmienda que permitió votar a millones de mujeres, Estados Unidos está más cerca que nunca de otorgar a una mujer la presidencia y el mando del ejército. “Debes votar por ella, ella nunca se da por vencida en tiempos difíciles. Nos hará más fuerte”, dijo su esposo.

Al agradecer su nominación apareció en un video y dijo: “No puedo creerlo. Hemos hecho la grieta más grande en ese techo de cristal hasta ahora”.