Bogotá. Los dos candidatos con mayores posibilidades de ganar las elecciones presidenciales de Colombia, para suceder al mandatario Alvaro Uribe, prometen mantener la lucha contra la guerrilla izquierdista y el narcotráfico y desarrollar políticas pro empresariales.

Mockus, candidato del Partido Verde y ex alcalde de Bogotá, encabeza los sondeos de intención de voto, superando al ex ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, del Partido de la U.

Pero los sondeos revelan que hasta ahora ninguno tiene el apoyo suficiente de los electores para obtener una mayoría absoluta en los comicios del 30 de mayo, por lo que tendrían que enfrentarse en una segunda vuelta, el 20 de junio.

A continuación las principales propuestas de ambos:

Seguridad. Uribe, con apoyo de Estados Unidos, impulsó una ofensiva contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), que obligó a replegarse a zonas montañosas y selváticas.

Los asesinatos, las masacres, los secuestros, los asaltos a pueblos y los ataques explosivos contra la infraestructura económica el país se redujeron considerablemente.

Pero Colombia continúa siendo el primer productor mundial de cocaína y la guerrilla mantiene su presencia en áreas selváticas y montañosas estratégicas para la producción de cocaína, negocio en el que también están involucrados grupos conformados por antiguos paramilitares de ultraderecha.

*Santos: ex ministro de Defensa de Uribe, tiene entre sus lemas de campaña "ni un paso atrás en materia de seguridad" pero ofrece dar énfasis a la inversión social y a la economía para combatir la pobreza y el desempleo, dos de los problemas sociales en los que la guerrilla justifica su lucha armada.

Mantendrá presión militar contra el narcotráfico y la guerrilla. Extenderá seguridad a ciudades para combate crimen.

El candidato ha descartado una negociación con las FARC y dice que sólo lo haría si los rebeldes cesan sus hostilidades, el terrorismo y dan verdaderas muestras de paz.

*Mockus: el filósofo y matemático de origen lituano se ha comprometido a mantener una mano dura contra la guerrilla izquierdista y el narcotráfico.

El ex alcalde de Bogotá descarta un diálogo de paz con las FARC mientras sigan secuestrando, cometiendo actos de terrorismo y desconozcan la Constitución. Sostiene que en pro de la paz impulsará la presión social y la negociación.

Propone acabar la tolerancia con el narcotráfico de algunos sectores de la sociedad a través de campañas educativas que muestren los perjuicios de esa actividad ilegal. Muestra como un logro de seguridad la reducción de los homicidios durante su gestión como alcalde de la capital colombiana.

Economía. Colombia es uno de los principales abastecedores mundiales de café y en ha aumentado su producción de petróleo que representa el primer renglón de ingresos por exportaciones para su economía que creció un tímido 0,4% en 2009.

El tema del desempleo, que se ubicó en 12,3% en marzo a nivel urbano, es un tema clave para los electores.

*Santos: ocupó el cargo de ministro de Hacienda en uno de los momentos más difíciles de la economía de Colombia y dice que si es presidente buscará reducir las tarifas de impuestos y extenderlas a más productos y servicios. Prevé un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en 5% anual.

Se muestra en contra de las reformas tributarias porque en su concepto provocan desconfianza entre los inversionistas.

Propone crear 2,4 millones de empleos con obras de infraestructura, agricultura, construcción de vivienda, petróleo, minería y mejoramiento de la calidad de la educación para hacer el país más competitivo internacionalmente.

*Mockus: su propuesta es mantener un crecimiento económico sostenido de un 4 por ciento anual. Se declara amigo del libre mercado e intervencionista en lo necesario.

Promete combatir la corrupción para atraer y aumentar la inversión extranjera y uno de sus lemas de campaña es "recursos públicos, recursos sagrados". Uno de sus principales asesores económicos, Salomón Kalmanovitz, dice que es necesaria una reforma fiscal para dar más incentivos a las industrias de exportación como los textiles, que generan empleo.

También es partidario de un esquema tributario limpio, simple y eficiente que contrarreste el desempleo. Recomienda que recaudación de impuestos suba dos puntos del PIB, reducir el gasto público y que "los ricos paguen más que los pobres".

Sostiene que una política económica ordenada, eficiente y equilibrada hará factible nuestra apuesta por la educación, la tecnología, la ciencia, la innovación, el emprendimiento y la cultura como motores del desarrollo del país.

Relaciones internacionales. Colombia enfrenta una crisis en sus relaciones diplomáticas con Venezuela desde julio del 2009, después de que el presidente Hugo Chávez ordenó congelar el comercio bilateral en represalia por un acuerdo militar que firmó Uribe con Estados Unidos.

El pacto permite a militares estadounidenses el acceso a siete bases de Colombia para realizar operaciones contra el narcotráfico y el terrorismo. Chávez sostiene que Estados Unidos pretende desde Colombia invadir su país para frenar su revolución socialista a favor de los más pobres.

Mientras Uribe es el principal aliado de Washington en América Latina, Chávez es el más fuerte crítico.

*Santos: aunque Chávez lo ha calificado como una amenaza que podría desatar una guerra en la región, el candidato del Partido de la U dice que está dispuesto a buscar normalizar las relaciones con Caracas a partir de un diálogo con respeto y la no intromisión en asuntos internos.

Reconoce que él y Chávez son como el agua y el aceite pero insiste en que hay espacio para normalizar relaciones. Plantea una relación más igualitaria con Washington que no se concentre en el tema de la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo.

*Mockus: el ex alcalde de Bogotá dice que manejará las relaciones con Venezuela con "prudencia y respeto". Fue criticado por decir que admiraba algunos aspectos de Chávez y destacar que era un mandatario elegido democráticamente.

Advirtió que no permitirá el ingreso de la revolución bolivariana y sostiene que Venezuela no debe inmiscuirse en los asuntos internos colombianos como la campaña electoral.

Aunque se declara simpatizante del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, plantea una relación de interdependencia comercial, ambiental y comercial con Washington. Promete trabajar por la integración latinoamericana.