La candidata oficialista de Brasil, Dilma Rousseff, escogería nombres familiares para su primer gabinete si gana las elecciones presidenciales del 3 de octubre, como se anticipa en encuestas de opinión.

A continuación, algunos de los posibles candidatos clave al gabinete, según información de fuentes cercanas a Rousseff y analistas.

*Antonio Palocci, legislador y asesor electoral de Rousseff. Posible jefe de gabinete, contacto con el Congreso, ministro de Salud o presidente del Banco Central. Es reconocido por ganar la confianza inversionista y estabilizar los mercados financieros durante su paso por el Ministerio de Finanzas, en el primer año del mandato del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Médico de profesión, Palocci ayudó a fundar el Partido de los Trabajadores (PT) en 1980 y, siendo dos veces alcalde de una ciudad en el estado de Sao Paulo, estaba entre la primera generación de políticos de PT con experiencia ejecutiva. Administró la campaña presidencial de Lula en el 2002.

Palocci, de 49 años, es visto como una de las figuras más favorecidas por los mercados y presionó por una estricta disciplina fiscal.

Alguna vez fue presentado como sucesor de Lula pero fue obligado a renunciar a su cargo ministerial por un escándalo ético en el 2006.

*Luciano Coutinho, presidente del Banco Central BNDES, posible ministro de Finanzas o presidente del Banco Central.

Nacido en el mismo estado pobre de Pernambuco que Lula, Coutinho se especializó como académico en economía industrial e internacional y fue profesor de Rousseff en la década de 1990, cuando ella estudiaba en pregrado. Entre 1985 y 1988, fue secretario ejecutivo del Ministerio de ciencia y tecnología, participando en la estructuración del ministerio y la concepción de políticas en áreas como biotecnología y tecnología de la información.

Coutinho, de 63 años, es considerado fiscalmente conservador, pese a que presidió un alza en los préstamos subsidiados por el Estado entregados por el Bndes tras la crisis financiera global. También expresó preocupación por el efecto del fuerte real en la industria nacional.

*Paulo Bernardo, ministro de Planificación y Presupuesto. Se lo piensa como posible jefe de gabinete o ministro de Planificación.

Pese a que posee un pasado político como líder estudiantil, sindicalista y posteriormente legislador del PT, Bernardo es visto como un tecnócrata. Como funcionario del estatal Banco do Brasil, se convirtió en activista y posteriormente fue electo para tres períodos en el Congreso.

Bernardo, de 58 años, no es considerado un peso pesado en el gabinete de Lula.

*Guido Mantega, ministro de Finanzas, quien se cree que podría mantenerse en su cargo ministerial. Defensor de los gastos en desarrollo en Brasil, Mantega presidió el rápido rebote económico del país tras la crisis financiera global del año pasado.

En su mandato, el Ministerio de Finanzas tomó una serie de medidas para sacar a la mayor economía latinoamericana de la recesión, reduciendo los impuestos a industrias clave mientras el Tesoro nacional prestaba miles de millones de dólares al Bndes.

Mantega, de 61 años, ha disentido con el banco central por las tasas de interés de Brasil, entre las más altas del mundo.

Miembro del PT, en 2006 convenció a los inversionistas sobre su compromiso a un fisco austero y políticas económicas defendidas por Palocci.

*Henrique Meirelles, presidente del Banco Central, podría liderar el ministerio de Minas y Energía. Es el presidente del Banco Central brasileño con más años en el cargo; Meirelles logró mantener las presiones de precios contenidas con una estrategia agresiva para la inflación.

Ha resistido la presión del Ministerio de Finanzas y otros para bajar los costos de los préstamos, tomando cada vez más un enfoque más conservador sobre la política económica.

Sus aspiraciones políticas causaron temor por la dirección de la política monetaria a inicios de año, pero es reconocido por haber guiado exitosamente al país a través de la peor crisis financiera global en décadas.

Meirelles, de 65 años, vino del sector privado, donde fue presidente del BankBoston entre 1996 y 1999.

*Alexandre Tombini, jefe de regulación del Banco Central, otro posible presidente del Banco Central. Tombini, encargado de la regulación financiera en el Banco Central, es un combatiente de la inflación considerado como inflexible a las presiones políticas y quien seguiría con la política monetaria conservadora.

Tombini, de 46 años, también fue director del departamento de asuntos exteriores y del departamento de estudios especiales del banco central. Anteriormente trabajó en el Fondo Monetario Internacional y en el Ministerio de Finanzas de Brasil.

*Nelson Barbosa, secretario de Política Económica, quien podría tener un rol clave en el equipo económico de la candidata del PT. Es una figura en alza e importante asesor del ministro de Finanzas respecto a política económica, y cercano a Rousseff. También ayudó a Lula durante su carrera presidencial en 2006.

Apoyó fuertemente el plan de Lula por reformar las leyes petroleras que regulan las grandes reservas marinas y un popular programa gubernamental para construir viviendas asequibles.

Barbosa, de 40 años, también participó en el programa de infraestructura de Brasil, conocido como PAC, que fue manejado por Rousseff durante su tiempo como jefa de gabinete de Lula.

Pidió una política fiscal más holgada durante la crisis financiera global, y al igual que Mantega aboga por menores tasas de interés.