Caracas. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, parece no haber desechado sus anhelos de iniciar una carrera para una nueva reelección en el 2012, a pesar de que deberá seguir un tratamiento por el padecimiento de un cáncer.

El "Comandante-Presidente" que volvió el lunes a Venezuela después de tres semanas en Cuba donde fue intervenido para remover un tumor cancerígeno, además de superarse de su enfermedad deberá medirse con los representantes de la coalición opositora la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

A continuación algunos datos sobre los posibles contendores, uno de los cuales está previsto que sea escogido como candidato único de la oposición en unas votaciones primarias programadas para el 12 de febrero del próximo año:

Henrique Capriles Radonski. El enérgico y juvenil gobernador del segundo estado más poblado de Venezuela -Miranda- ha emergido con sus 38 años como el candidato más fuerte de oposición a ser escogido en las elecciones internas previstas para febrero, según encuestas.

Capriles ganó elogios por su manejo de las inundaciones generadas por fuertes lluvias a fines del año pasado, cuando se sumergió hasta el cuello en el agua para ayudar en los rescates.

Pasó a ser candidato de la oposición por la gobernación del estado Miranda cuando el Gobierno utilizó una controversial ley para inhabilitar a Leopoldo López, quien era inicialmente el aspirante.

Ha dicho que de ser electo emulará el modelo de "izquierda moderna" y políticas sociales y económicas de Brasil.

Leopoldo López. López, un ex alcalde de 40 años con sonrisa de actor de Hollywood, es una piedra en el zapato para Chávez y para la oposición de vieja guardia.

El Gobierno utilizó una ley de inhabilitación para impedir a López optar por la Alcaldía de Caracas en el 2008 en medio de acusaciones de corrupción que él califica como calumnia.

Todavía tiene prohibido postularse a cargos públicos, aunque espera conseguir una anulación de la sentencia.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) escuchó su caso a inicios de año y está previsto que ordene se le permita participar en las elecciones. En teoría, el Gobierno está obligado a respetar las decisiones de la CIDH, pero no siempre lo ha hecho, asegura Amnistía Internacional.

Las encuestas lo muestran como el segundo favorito para desafiar al presidente. No obstante, él no ha dicho si lanzará su candidatura.

López fundó un partido político y estableció una red de partidarios en áreas pobres y de clase media. Dice que los derechos humanos son el corazón de su estrategia y que el próximo presidente deberá limpiar la política y luchar contra la pobreza.

Manuel Rosales. Como candidato de oposición en las elecciones presidenciales del 2006, Rosales recibió una paliza de Chávez.

Descaradamente apodado "El filósofo de Zulia" por sus reflexiones a veces incomprensibles, Rosales, de 58 años, huyó del país cuando enfrentaba acusaciones de corrupción que según él tuvieron razones políticas.

Populista pro-empresarial, Rosales propuso repartir la riqueza petrolera de Venezuela a través de depósitos en efectivo en cuentas individuales a los ciudadanos.

Ahora vive en Perú, pero se mantiene como una opción popular para enfrentarse de nuevo a Chávez y ha declarado su intención de postularse. Ha dicho que regresaría pronto a Venezuela.

Pero con cargos de corrupción sobre sus hombros, es poco probable que se le permita ser candidato aunque ganara las primarias de oposición.

Antonio Ledezma. Un veterano de línea dura de 56 años que se benefició de la remoción de López en el 2008 y sorpresivamente venció a un aliado cercano de Chávez en la Alcaldía Mayor de Caracas.

Chávez aceptó la derrota, pero poco después recortó los fondos para esa alcaldía. A Ledezma no se le permitió ocupar el edificio de la alcaldía y Chávez creó un nuevo cargo para un funcionario elegido a dedo y con mayor poder que él.

El alcalde protestó con una huelga de hambre de seis días.

Desde entonces ha llevado en relativo silencio lo que queda de la Alcaldía Mayor y se ha hecho un nombre en el exterior como un expositor de la situación en Venezuela. Se describe a sí mismo como un demócrata social y es visto como el más derechista de los precandidatos.

Henry Ramos Allup. Conocido por su discurso afilado, Ramos lidera Acción Democrática (AD), el mayor de los dos partidos que dominaron la escena política antes de que Chávez ganara el poder y que aún se mantiene como la organización líder de oposición.

Las encuestas indican que Ramos tiene poco apoyo y ha dicho que no ha decidido si probará suerte en las primarias.

En un cable diplomático publicado recientemente por WikiLeaks, funcionarios estadounidenses indican que oficiales que trabajan para Ramos pidieron fondos a la embajada de Estados Unidos, un cargo que él niega.

El cable también critica salvajemente su liderazgo al calificarlo como "crudo, abrasivo, arrogante e incapaz de asumir las críticas", así como un hombre "con exceso de confianza", e incluso "repelente".

AD es un partido social-demócrata y Ramos clama por un plan de centro-izquierda para vencer a Chávez.

Pablo Pérez. Si la oferta de Rosales falla, Pablo Pérez, su joven sucesor en la Gobernación del rico estado petrolero del Zulia, podría también convertirse en candidato para las primarias.

Integrante del partido de Rosales, Un Nuevo Tiempo, Pérez es popular en el Zulia, el estado más poblado de Venezuela.

Otros. Henri Falcón, gobernador y ex aliado de Chávez. Ampliamente respetado como un político de tercera vía, que combina una agenda social de centro-izquierda y apoyo al sector empresarial, pero es poco conocido fuera de su estado natal, Lara.

María Corina Machado, diputada de la Asamblea Nacional, es bastante popular entre las élites de Caracas, pero particularmente rechazada por los partidarios de Chávez, en parte por haber sido fotografiada riendo junto al ex presidente de Estados Unidos George W. Bush.

Los gobernadores César Pérez y Henrique Salas también han sido mencionados; junto al padre de Salas, Henrique Salas Romer, y el veterano político Oswaldo Alvarez.