Desde hoy Donald Trump empieza su mandato como presidente de EE.UU., un inicio marcado por la incertidumbre y la expectativa que hay en gran parte de la población, no solo en su país, sino en el mundo.

Instalado desde este jueves en Washington, se tiene previsto que la ceremonia de juramentación empiece a las 11:30 afuera del Capitolio.

A continuación, especialistas en derechos, migración, relaciones internacionales y economía hablan sobre las expectativas de la presidencia de Trump, quien llegó al cargo prometiendo mejorar la economía, promocionando una política migratoria polémica, ocasionando traspiés diplomáticos y advirtiendo con terminar varios de los programas emblemáticos de su antecesor Barack Obama.

Plan migratorio impactaría a las familias y las remesas

En el tema migratorio es donde hay más expectativa de las posibles decisiones que pueda tomar el nuevo Ejecutivo.

Damien Thuriaux, jefe de misión de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en Ecuador, explica que es pronto para saber exactamente cómo serán tratadas las leyes migratorias en su administración. “Es mejor esperar y estar positivos”, dice.

Resalta un informe de la OIT y el Pew Research Center que indica que la población inmigrante en EE.UU. en 2015 llegaba a 45 millones, el 13,4% de la población.

Thuriaux piensa, en lo personal, “que Obama siguió las leyes de su país sin específicamente perseguir migrantes”. Algo que cree es un “contraste con una nueva presidencia que identifica a los migrantes como una población a ser perseguida y que hasta cierto punto se la responsabiliza por situaciones negativas” en EE.UU.

En este punto, Oswaldo Guzmán, presidente del Comité Cívico Ecuatoriano en Nueva York, expresa que los migrantes esperan que Trump cambie su discurso, aunque ya ha suavizado el estilo virulento con el que inició su lenguaje y con el que ha reavivado sentimientos antiinmigrantes.

Respecto de los jóvenes beneficiados por el programa DACA, los llamados dreamers, Thuriaux apunta que Trump solo ha mencionado que buscará una forma en la que se sientan “felices y orgullosos”, pero que si los llegara a expulsar sería algo preocupante, pues están en estado de particular vulnerabilidad por su edad, además les sería difícil reintegrarse en sus países de origen. Ya forman parte de la sociedad diversa de EE.UU. aportando insumos culturales, sociales y productivos.

“De cumplir con su palabra de campaña... todos los inmigrantes saldrán perjudicados... Estados Unidos fue, es y será un país hecho por inmigrantes. No creo que se atreva a suspender el DACA”, dice Guzmán.

Thuriaux opina que otro efecto negativo de las posibles deportaciones sería la eliminación de las remesas que se envían a países de la región y pone de ejemplo Ecuador: “De acuerdo con el Banco Central, más de la mitad de las remesas que el país recibe anualmente provienen de EE.UU. Solo en el año 2015, las remesas desde ese país fueron de 1.332 millones de dólares... Según el Banco Mundial, los Estados Unidos son la fuente de ingresos más importante de envío de remesas para 17 países en América Latina, incluido México”.

Temor a xenofobia y racismo

Activistas expresan su preocupación en cuanto a derechos humanos en la era Trump.

Billy Navarrete, del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos, indica que la principal preocupación es el derecho a la movilidad humana, que podría verse restringido con medidas radicales y extremas como la construcción del muro fronterizo, algo que piensa no va a impedir a las personas ir hacia ese país.

Navarrete destaca que EE.UU. es uno de los principales aportantes de financiación del sistema mundial de derechos humanos y de organizaciones de las Naciones Unidas (ONU), como Acnur, que podrían verse afectados, por las críticas que ha hecho Trump al papel de la ONU.

Navarrete y Oswaldo Guzmán, presidente del Comité Cívico Ecuatoriano en Nueva York, EE.UU., alertan sobre posibles expresiones de xenofobia y racismo que podrían aparecer si Trump mantiene el discurso que culpa de todo a grupos minoritarios.

Movimientos nacionalistas ganarán fuerza

En materia internacional, Donald Trump como presidente tratará de influenciar para mejorar la economía y proteger la seguridad de EE.UU., dice Tamara Trownsell, coordinadora de Relaciones Internacionales y Ciencia Política de la Universidad San Francisco de Quito.

En Europa su ascenso también podría darle más fuerza a movimientos nacionalistas, antimigración y anti Unión Europea.

Trump sería tajante con Irán y con “países cruciales para la política exterior de EE.UU. como China”, a la que ha llamado “manipulador de moneda”, sostiene María Daniela Maag, también catedrática.

Maag dice que con Rusia se avizora un “cálido acercamiento” por su admiración a Vladimir Putin y la sugerencia al líder ruso de colaborar para acabar con Estado Islámico.

En el conflicto Israel-Palestina, Maag comenta que el primero sigue siendo un aliado importante para el combate al terrorismo. Trownsell añade que una alineación con la causa israelí le permitiría a Trump un “acceso directo” con Wall Street.

En la región, Trownsell dice que por el posicionamiento antipolítico hay “la posibilidad de mayor cambio en cuanto a la política externa hacia Latinoamérica”, pero qué tendencias tendría el cambio es una incógnita. Lo único previsible sería que pare el acercamiento a Cuba y el cambio en las reglas del comercio con México.

En economía, apuesta por incentivos

De acuerdo con Nathalie Cely, ex embajadora ecuatoriana en EE.UU., las expectativas en este rubro, según el Banco Mundial y el FMI, son positivas para EE.UU., ya que hay predicciones de crecimiento de 2,7% para el 2017 y de 2,5% para el 2018, basado en un modelo económico de ‘derrame’ con estímulos fiscales y disminución de impuestos corporativos, con la idea de que si a los ricos y grandes empresas les va bien, el mercado va a generar más empleos.

Agrega que en la política económica de Trump para Latinoamérica podría haber algunos riesgos. En el tema del sistema general de preferencias el magnate no ha hecho ninguna declaración, refiere. Cita, por ejemplo, que este sistema del que se beneficia Ecuador (“por el esfuerzo en la lucha contra las drogas”) es muy importante y vence en diciembre.

Renata Calderaro, especialista en asesoría de inversiones, destaca el papel de los extranjeros en EE.UU. y dice que casi el 20% de negocios en este país son de foráneos, y que solo en 2015 este grupo ingresó más de US$420 billones, y que Trump intentará atraer más.