Yeonpyeong. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sostendrá hoy una reunión de emergencia a fin de aliviar las tensiones en la península coreana, mientras el mal clima retrasaba un ejercicio militar surcoreano planificado en una disputada zona fronteriza.

La anunciada maniobra militar enfureció a Corea del Norte, que amenazó con atacar a su vecino del Sur si se lleva a cabo.

El estancamiento entre las dos Coreas provocó el temor internacional de que la crisis escale y rápidamente se salga de control, con ambos bandos afirmando que usarían medios militares para defender lo que consideran como su territorio, situado frente a la costa occidental de la península.

China y Rusia llamaron a ambas partes a evitar actos que puedan inflamar las tensiones en la región.

Washington respalda la decisión de Seúl de seguir adelante con un ejercicio militar que involucra cinco disparos reales en la isla de Yeonpyeong, donde murieron cuatro surcoreanos en un ataque de artillería lanzado por Pyongyang el mes pasado.

La maniobra militar, que se desarrollará a plena vista del territorio norcoreano, debería empezar en algún momento antes del martes, pero hasta ahora las malas condiciones climáticas la han retrasado. Resaltando la preocupación de la comunidad internacional, el Consejo de Seguridad de la ONU buscará una salida a la crisis, descrita como "extremadamente precaria" y un "polvorín" por funcionarios chinos y estadounidenses.


"Creemos que el Consejo de Seguridad debe enviar una señal en pos de la moderación a la República de Corea y al DPRK (Corea del Norte) y ayudar a iniciar la actividad diplomática entre ambos bandos coreanos por medios políticos y diplomáticos", dijo el enviado ruso a la ONU, Vitaly Churkin.

La sesión del consejo podría llevar a una declaración para aliviar las tensiones.

Corea del Norte ha dicho que el ejercicio organizado por el Sur es un acto suicida que podría desatar un conflicto abierto en la península y aseguró que respondería para defenderse.

Seúl ha señalado que si es atacado de forma semejante al bombardeo del mes pasado lanzaría una respuesta enérgica.

Analistas estaban escépticos respecto a la posibilidad de que Corea del Norte cumpla la amenaza que hizo el viernes, que agitó a los mercados financieros.

El Norte posiblemente responderá llevando a cabo un ejercicio militar de disparos reales en su lado de la frontera marítima, afirmaron analistas.

Las condiciones climáticas empeoraron en la usualmente pacífica isla de pescadores Yeonpyeong, que ha estado mayormente deshabitada desde el ataque del 23 de noviembre.

El gobierno surcoreano, que fue ampliamente criticado en casa su respuesta supuestamente débil al bombardeo de la isla, parecía resuelto a seguir adelante con el ejercicio pese a los pedidos para reconsiderar la maniobra.

"No existen planes de cancelar el ejercicio. El factor que estamos considerando son las condiciones meteorológicas", dijo un funcionario del ministerio de Defensa en condición de anonimato.

Marines surcoreanos planean realizar pruebas de artillería desde la isla disparando hacia sus aguas territoriales ubicadas al suroeste, el mismo tipo de ejercicio que Corea del Norte calificó el mes pasado como un ataque y al cual respondió con el bombardeo a Yeonpyeong.

La preocupación se incrementó en la isla entre los pocos residentes que aún quedan y existen rumores de que el ejercicio se realizará finalmente mañana.

"Entiendo que tienen que hacerlo, pero la gente de aquí quiere paz y tranquilidad", dijo Dan Choon-nam luego de un emotivo servicio religioso en una iglesia.

"Queremos que las cosas vuelvan a ser como eran antes", señaló.

En tanto, el mediador estadounidense Bill Richardson afirmó que logró algunos avances en sus discusiones con funcionarios norcoreanos.

Richardson, que se encuentra en una misión privada en Pyongyang, dijo a la cadena CNN que no recibió una respuesta firme sobre si Corea del Norte volvería a atacar físicamente a su vecino, pero agregó: "todavía hay una situación muy tensa".