Caracas. La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, Tibisay Lucena, reiteró hoy que está descartada la posibilidad de un fraude en los comicios legislativos a realizarse el próximo 6 de diciembre.

"Cuando hablemos, daremos resultados perfectos, legitimados por la voluntad del voto; los resultados electorales son el reflejo fidedigno de la voluntad popular", afirmó la funcionaria en entrevista a la televisora local Televén.

La representante electoral respondió así a los señalamientos proferidos por la oposición venezolana, que se ha negado a firmar un documento de reconocimiento a los resultados de los próximos comicios legislativos.

Más de 19 millones de venezolanos están habilitados para elegir un total de 167 cargos de quienes ocuparán igual cantidad de curules en la Asamblea Nacional (órgano Legislativo unicamerical) de venezuela.

Lucena advirtió que la oposición "insiste en ir por los caminos verdes (vías irregulares) para arrebatar el poder político que no logran alcanzar por la vía democrática".

Dijo que la derecha ha diseñado un "laboratorio" mediático para desprestigiar el sistema electoral venezolano, pero aseveró que éste es "el más seguro y el más verificable que se ha tenido en la historia del país".

Enfatizó que no es sólo el CNE el que audita los resultados de los comicios, sino que en el proceso participan todas las organizaciones políticas vinculadas a la contienda.

La funcionaria electoral de refirió también a las misiones internacionales de observación que acompañarán el proceso comicial de diciembre.

Entre los obervadores internacionales habrá miembros del Parlamento del Mercado Común del Sur (Mercosur) conocido como Parlasur y de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

Participarán integrantes del Consejo de Expertos Electorales Latinoamericanos (Cela), de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) y del Parlamento Latinoamericano (Parlatino), así como expertos de Rusia, India, Filipinas, Mali y Corea del Sur.

La presidenta del CNE informó en septiembre pasado que de la lista de observadores internacionales se excluyeron representantes de la Organización de los Estados Americanos (OEA), de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y la Unión Europea (UE).

En el caso de la OEA y la UE, el Estado venezolano ha denunciado que existe una vinculación directa de estos organismos con sectores de oposición en la nación sudamericana, los cuales han llamado a desconocer la institucionalidad democrática.