Ottawa. Los conservadores que gobiernan Canadá lograron una victoria aplastante en las elecciones federales del lunes, lo que consolida sus planes de recortes impositivos y una agenda pro empresarial, luego de que el voto de izquierda se dividió y los separatistas de Quebec sufrieron una fuerte derrota.

Resultados provisionales mostraron que los conservadores tenían 166 escaños en el Parlamento, muy por encima de los 155 que necesitaban para transformar su gobierno de minoría a mayoría. Ellos obtuvieron un 40% de la votación, más que lo que los encuestadores habían previsto.

Los conservadores, que se describían como los guardianes de una economía sorprendentemente resistente, enfatizaron durante la elección que necesitaban una mayoría para mantener fuerte a la economía, y prometieron una serie de recortes impositivos que entrarán en efecto una vez que balanceen el presupuesto.

Los resultados provisionales mostraban que el NDP de tendencia izquierdista capturó unos 103 asientos, de lejos su mejor desempeño electoral, con lo que pasaría a la posición de oposición oficial en la nación de más de 34 millones de habitantes.

Las ganancias del NDP fueron obtenidas a costa del separatista Bloc Quebecois y del una vez poderoso Partido Liberal, que perdió más de la mitad de sus escaños.