México DF. La autoridad electoral de México confirmó este jueves la victoria del opositor Enrique Peña Nieto en las elecciones presidenciales del domingo, en medio de cuestionamientos a su triunfo por parte de su rival izquierdista, Andrés Manuel López Obrador.

El cómputo final de la votación -con un 99,53% de avance- arrojó que Peña, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), ganó las elecciones con un 38,21% de los sufragios, mientras que López Obrador, de una alianza de izquierda encabezada por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), obtuvo un 31,57%.

En tercer lugar se ubicó la candidata del gobernante Partido Acción Nacional (PAN), con un 25,42% de los sufragios.

Después del conteo preliminar que dio la victoria a Peña, López Obrador pidió que se abrieran todos los paquetes electorales bajo el argumento de que la elección estuvo plagada de irregularidades, al igual que hizo en el 2006 cuando perdió por estrecho margen frente al presidente Felipe Calderón.

Pero el Instituto Federal Electoral (IFE) resolvió hacer un recuento de un 54,5% de las más de 143.000 casillas utilizadas y señaló que no había razones para un recuento total.

López Obrador dijo que impugnará las elecciones ante los tribunales porque existió compra de votos por parte del PRI y un rebase de los topes de gasto de campaña por parte de Peña.

"(Se gastaron) miles de millones de pesos para comprar votos (...), estamos hablando de millones de votos comprados", dijo López Obrador el jueves en una conferencia de prensa.

El candidato izquierdista presentó miles de tarjetas de prepago de una cadena de tiendas minoristas, que presuntamente habría entregado el PRI a los electores para comprar su voto.

El PRI ha dicho que no entregó ninguna tarjeta y que todo es un montaje de sus detractores para ensuciar la elección.

Con el triunfo de Peña, un ex gobernador del Estado de México, el más poblado del país, el PRI regresará a la presidencia, que perdió en el 2000 tras gobernar por 71 años seguidos a menudo entre acusaciones de corrupción y autoritarismo.

El nuevo presidente asumirá el 1 de diciembre por un período de seis años.