La Paz. El conteo oficial de los comicios regionales del pasado domingo en Bolivia confirmó que el partido Movimiento al Socialismo del presidente Evo Morales ganó la mayoría de las primeras gobernaciones autónomas, en tanto que la oposición se hizo con las principales alcaldías.

Autoridades electorales divulgaron este jueves cifras que, pese a estar incompletas en algunos casos, daban victorias irreversibles al Movimiento al Socialismo (MAS) en por lo menos seis de los nueve departamentos, en línea con las proyecciones de cadenas privadas de televisión.

Las cifras oficiales ratificaron también que diversos partidos de oposición de derecha y de centro mantuvieron el control de los gobiernos municipales de siete de las 10 ciudades principales.

Según analistas, este nuevo cuadro de poderes regionales podría tener repercusiones a largo plazo pero no afectaría a los planes inmediatos de Morales, quien tiene el control de más de dos tercios de la Asamblea Legislativa Plurinacional para impulsar sus políticas indigenistas y socialistas en el próximo quinquenio.

El alcance de la victoria oficialista en las regiones quedó establecido cuando la Corte Departamental Electoral de Pando anunció que el candidato Luis Adolfo Flores, del MAS, ganó por estrecho margen la elección de gobernador en ese distrito amazónico, tradicional reducto conservador.

La corte pandina ordenó que se repita la votación en cinco mesas, "pero esa votación no va a incidir en los resultados, más será por cumplir porque se ratifica la victoria del MAS", dijo el presidente del organismo, Gonzalo Vargas, a cadenas radiales.

Con Pando, eran ocho los departamentos en los cuales los cómputos oficiales de los comicios confirmaban las proyecciones.

Las dudas persisten sólo en el distrito amazónico de Beni, donde el conteo oficial está paralizado desde el martes a causa de denuncias de supuesto fraude en favor del candidato opositor a gobernador, Ernesto Suárez, quien buscaba la reelección.

Según proyecciones de televisión, el derechista Suárez habría derrotado por estrecho margen a la candidata oficialista Jessica Jordan, quien entre otros casos de supuesto fraude denunció que el acta de escrutinio de su mesa no registra votos a favor del MAS, es decir ni su propio voto.