El gobierno costarricense afirmó su disposición a escuchar los argumentos de Nicaragua respecto a la construcción de una carretera paralela en el río San Juan.

El ministerio de Relaciones Exteriores declaró que se envió una misiva referente a las declaraciones emitidas por Nicaragua que declaran supuestos daños como producto de la construcción del camino en un sector de la frontera norte.

Costa Rica está dispuesto a analizar la posición de Nicaragua siempre que el país presente información científica "objetiva y seria".

En forma de cooperación, los gobiernos de México y Guatemala se han ofrecido como mediadores en el conflicto territorial que mantienen los países centroamericanos hace más de un año.

La nota emitida por el gobierno costarricense considera que no se han producido efectos negativos al territorio nicaragüense por la construcción del camino y que su realización es una represalia de las acciones en la frontera común.

Nicaragua ha clasificado la carretera como un "crimen contra la naturaleza" que afecta la biodiversidad de la zona.

Durante una reunión con altos mandos del Ejército de Nicaragua, el presidente Ortega declaró que "hay pruebas evidentes y documentadas para presentarlas ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya y ante el organismo internacional sobre humedales (el convenio) Ramsar".

La construcción de la carretera de 130 kilómetros paralela al río San Juan ha resurgido el previo problema referente al territorio de Isla Calero, zona de humedales adyacente al mismo río.

Costa Rica acusa a Nicaragua de invadir la isla con militares, mientras que Nicaragua sostiene que la zona le pertenece.

El tema se encuentra en litigio ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) mientras que las relaciones entre ambos países continúan en deterioro.