En la cumbre de Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), desarrollada este jueves en Quito (Ecuador), el gobierno de Colombia le dijo a su par de Venezuela que no acepta un diálogo "gaseoso" sobre la presencia de las FARC en su territorio.

Pero más allá de los dichos de ambos países, la cita diplomática en la capital ecuatoriana no arrojó humo blanco sobre el problema bilateral que mantiene en vilo a Sudamérica.

Fuentes de la Cancillería colombiana confirmaron que el jefe de esa cartera, Jaime Bermúdez, llamó a que se construya un "mecanismo de cooperación eficaz" para evitar la instalación de campamentos de la guerrilla en esa nación.

Además, Bermúdez insistió en que "Colombia no ha considerado ninguna agresión a Venezuela", como fue advertido por las autoridades bolivarianas.

Finalmente, trascendió que Colombia solicitó a la Unasur que "debe seguir trabajando en explorar alternativas hacia una estrategia de cooperación eficaz, donde participen quienes lo deseen, incluido el secretario de este organismo, Néstor Kichner".

El canciller venezolano, Nicolás Maduro, denunció un supuesto plan de Uribe para atacar a Venezuela antes del 7 de agosto.

"No tengo muchas expectativas". Con la presencia de ocho de los 12 cancilleres de la Unasur, comenzó la reunión extraordinaria del bloque regional, que busca suavizar las tensiones diplomáticas entre Venezuela y Colombia.

Con la sola ausencia de Guayana y la presencia de dos vicecancilleres y un embajador, el Consejo de la Unasur se instaló en la sede de la cancillería de Ecuador, país que ostenta la presidencia temporal del grupo y que convocó a la cita, a petición de Venezuela, que rompió relaciones con Colombia la semana pasada.

La reunión fue presidida por el canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, cuyo país convocó la reunión extraordinaria en calidad de presidente pro témpore de la Unasur.

La agenda propuesta para el cónclave fue abordar "como puntos principales la ruptura de relaciones entre Venezuela y Colombia, y la adopción de mecanismos que posibiliten el fortalecimiento del diálogo y la paz en la región".

El encuentro de la diplomacia suramericana se desarrolló "a puerta cerrada".

En la reunión participan los cancilleres de Argentina, Héctor Timerman; de Bolivia, David Choquehuanca; de Chile, Alfredo Moreno; de Colombia, Jaime Bermúdez; de Ecuador, Ricardo Patiño; de Perú, José Antonio García Belaunde; de Uruguay, Luis Almagro; y de Venezuela, Nicolás Maduro.

También participaron los vicecancilleres de Brasil, Antonio Patriota, y de Paraguay, Jorge Lara Castro; por Surinam asiste Mavis G. Demon-Belgraef, embajador en Brasilia; y, finalmente, la Secretaría General de la Unasur está representada por el secretario de gestión pública, Juan Abal Medina.

El canciller de Colombia, Jaime Bermúdez, defendió la oportunidad de la denuncia de que guerrilleros colombianos se refugian en territorio venezolano, con el argumento de que el gobierno de Álvaro Uribe concluye su mandato el 7 de agosto y hasta entonces debe seguir gobernando con "determinación".

"Tenemos muchas evidencias, mucha información" sobre la presencia de guerrilleros en territorio venezolano, dijo Bermúdez a su llegada al aeropuerto de la capital ecuatoriana, donde hoy se celebra una reunión extraordinaria de cancilleres suramericanos para analizar la crisis colombo-venezolana.

Venezuela rompió relaciones diplomáticas con Colombia hace una semana, en protesta porque el gobierno colombiano denunció que hay 1.500 guerrilleros en el territorio venezolano, algo que el gobierno de Hugo Chávez calificó de "patrañas" y "show mediático".

A petición de Venezuela, Ecuador, que está a cargo de la presidencia temporal de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), convocó la reunión de hoy.

Ante la pregunta de periodistas, en el sentido de que la denuncia presentada la semana pasada en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA) se produjo a poco de que el presidente Uribe deje el cargo, Bermúdez enfatizó: "nuestra responsabilidad es gobernar hasta el 7 de agosto y eso lo ejerceremos con toda determinación".

"Nuestra responsabilidad política es garantizar la vida de los colombianos", añadió el canciller, tras insistir en que no tiene muchas expectativas respecto al resultado de la reunión en Quito.

"No tengo muchas expectativas de la reunión", entre otras cosas, porque no asistirá el secretario general de la Unión, el argentino Néstor Kirchner, y porque, a su criterio, algunos de sus colegas no estaría convencidos sobre la oportunidad de la cita.

Además, recordó que las decisiones que se asumen en el marco del Consejo de Cancilleres de la Unasur "se toman por consenso".

Sobre el "plan de paz" que Venezuela prevé presentar, Bermúdez remarcó que una estrategia de ese tipo "arranca por no intervenir en asuntos internos de otro Estado".

Asimismo, dijo que Colombia ha puesto en marcha varios proyectos de paz en su territorio, no todos de ellos satisfactorios, pero que han permitido a su país avanzar en la protección de la población ante los ataques subversivos.

También recordó que en los últimos años, la política del gobierno de Uribe ha logrado la desmovilización de unas 52.000 personas que pertenecían a grupos armados ilegales.