Bogotá. Elespectador.com conoció el documento que este lunes evalúa el presidente de la República Juan Manuel Santos y que le fue presentado por el ministro de Defensa Rodrigo Rivera sobre la nueva estrategia de guerra que se implementará para acabar estructuralmente con las bandas criminales a lo largo del territorio nacional.

El documento de más de 20 hojas refleja los resultados de una serie de reuniones y cruces de información de inteligencia de las diferentes fuerzas que les permiten establecer –gracias al trabajo de campo de los últimos meses- la ubicación, cabecillas, rutas de movilidad y ejes de influencia de las denominadas Bacrim o bandas criminales.

El D6 comprende seis líneas de acción enfocadas en desarticular, desmantelar, denegar, disuadir, direccionar y difundir; y cada una estará apoyada en una estrategia operativa diferente que permita acabar con estas organizaciones y reductos que surjan con el tiempo.

En la estrategia que está siendo sometida a un análisis durante el Consejo de Seguridad Nacional que se desarrolla este lunes en la Casa de Nariño, se plantea la creación de Fuerzas de Tarea Conjunta contra las Bacrim, unidades especiales con puesto de mando en zonas específicas y unidades operativas que tendrán la misión de apoyar las operaciones ofensivas sobre las áreas y corredores estratégicos de movilidad.

Estas unidades estarán conformadas por hombres de todas las fuerzas, con experiencia en reconocimiento, francotiradores, armas de acompañamiento, explosivos y demoliciones.

Las Fuerzas de Tarea Conjunta funcionarán igual a las que se crearon en el marco de la lucha contra las Farc y que han permitido la consolidación de los antiguos santuarios de la guerrilla.

Adicionalmente se reforzará el trabajo de inteligencia para evitar que las bandas criminales intervengan en los procesos electorales y se creará un plan específico de contrainteligencia para detectar y evitar que los delincuentes se filtren en las filas de la Fuerza Pública.

Fuentes consultadas señalaron que esta nueva “cruzada contra la delincuencia y el crimen” obedece a la orden perentoria del presidente Santos de “no quedarse quietos y actuar con contundencia ante la arremetida de las bandas criminales”.

Según el Gobierno, estas bandas, conformadas en su mayoría por miembros de los desmovilizados grupos paramilitares, hacen presencia en al menos 16 de los 32 departamentos del país.