"En caso de que Estados Unidos arme la resolución ilegal sobre sanciones más duras, la DPRK [siglas en inglés del nombre oficial del país: República Popular Democrática de Corea] se asegurará de que pague el debido precio", señala el Ministerio de Exteriores norcoreano en un comunicado recogido por la agencia estatal KCNA. Corea del Norte amenaza así con infligir "el mayor dolor y sufrimiento" a Washington por impulsar nuevas sanciones contra el país en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, a raíz del sexto test nuclear del país asiático.

Pyongyang está "preparada y dispuesta a emplear cualquiera de sus medios definitivos", advierte el comunicado, que también subraya que sus eventuales represalias "causarán a Estados Unidos el mayor dolor y sufrimiento que haya sentido a lo largo de toda su historia". Según el gobierno de Corea del Norte, Estados Unidos "está tratando de emplear las medidas legítimas defensivas" del régimen norcoreano como "excusa para estrangular y sofocar completamente" al país. El portavoz ministerial denunció la "frenética actividad" por parte de Estados Unidos para "manipular" al Consejo de Seguridad contra la prueba nuclear norcoreana.

Estados Unidos, con el apoyo de Tokio y Seúl, solicitó una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU este lunes con el fin de someter a votación una resolución con "sanciones adicionales" contra Corea del Norte.

Pyongyang "ha desarrollado y perfeccionado un arma termonuclear superpoderosa como medio para disuadir los movimientos cada vez más hostiles y la amenaza nuclear de Estados Unidos", y para "apaciguar el riesgo de una guerra nuclear que pesa sobre la península de Corea", explica el comunicado. El líder norcoreano, Kim Jong-un, calificó de "gran victoria" la última prueba atómica del país durante un banquete celebrado este sábado en Pyongyang coincidiendo con el 69 aniversario de la fundación del país (en la imagen).

Kim apareció en la sala de banquetes de la Mokran House, donde el partido comunista suele celebrar recepciones, para dirigirse a los invitados, entre los que se encontraban funcionarios militares de alto rango, informó la Agencia de Noticias Central Coreana (KCNA). "El banquete se celebró en una atmósfera desbordante de entusiasmo revolucionario", informó la KCNA, que actúa como portavoz del régimen.

Estados Unidos, con el apoyo de Tokio y Seúl, solicitó una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU este lunes con el fin de someter a votación una resolución con "sanciones adicionales" contra Corea del Norte. La propuesta incluye la prohibición de vender petróleo al país, las exportaciones de textiles y el veto a los ciudadanos norcoreanos de trabajar en el exterior, lo que supone importantes ingresos para el régimen. El borrador de resolución preparado por Estados Unidos incluye también la propuesta de congelar los activos del propio Kim Jong-un. Corea del Sur ha advertido de un posible nuevo lanzamiento de un misil intercontinental por parte de su vecino del norte para desafiar la presión internacional.