Seul. Corea del Norte hizo este miércoles disparos de artillería hacia sus aguas, presionando brevemente a los mercados financieros surcoreanos a la baja, mientras el máximo funcionario militar estadounidense advertía de más provocaciones de Pyongyang.

El Ejército de Corea del Sur dijo que una cantidad desconocida de proyectiles de artillería del Norte cayeron en su lado de una disputada frontera marítima en la costa oeste, agregando que posiblemente se trata de ejercicios regulares.
El Sur también está realizando ejercicios con municiones cargadas en la zona.

"No parece ser un tema de gran preocupación", dijo un funcionario militar surcoreano. Sin embargo, los mercados cayeron por la noticia de los disparos de artillería, aunque las acciones locales y el won recuperaron sus pérdidas dentro de minutos cuando se supo que eran ejercicios.

Los disparos se dan poco más de dos semanas después de que el Norte bombardeó una isla surcoreana, matando a cuatro personas, y luego de conocerse revelaciones de avances del programa nuclear de Pyongyang que le darían una segunda vía para fabricar una bomba atómica.

El ataque provocó una serie de actividades diplomáticas que involucran a Seúl, Washington, Tokio y Pekín, el único gran aliado de Corea del Norte.

La próxima semana, un ex enviado especial de Estados Unidos a Corea del Norte, el actual gobernador de Nuevo México Bill Richardson, se reunirá con funcionarios de gobierno en Pyongyang, dijo un encargado de alto rango de la administración de Estados Unidos.

El funcionario, quien no quiso ser identificado, dijo que Richardson no "llevaría un mensaje" en su viaje privado, pero el Washington Post reportó que había sido invitado por funcionarios norcoreanos de alto rango involucrados en el programa nuclear.

Ambas Coreas suelen realizar ejercicios militares en la zona en torno a la Línea Limítrofe Norte frente a la costa oeste de Corea del Norte. Pyongyang no reconoce el límite marítimo que fue establecido sin su consentimiento después de la guerra de Corea de 1950 a 1953.

La prueba de disparos se da mientras el almirante Mike Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, llegaba a Seúl para mostrar su "compromiso y solidaridad" con Corea del Sur.

Mullen dijo que "no hay dudas en mi mente de que (las provocaciones) continuarán a menos que los líderes den un paso adelante y pongan a Pyongyang en una posición en la que se dé cuenta de que su comportamiento debe cambiar".

"Esto es un tipo malo y cuando lidias con tipos malos, no puedes desear que desaparezca lo que van a hacer", declaró Mullen, refiriéndose al líder norcoreano Kim Jong-il.

"Debido a las acciones adoptada por Corea del Norte recientemente (...) ellos están haciendo (de la región) un lugar más peligroso", agregó.