Corea del Norte rechazó el domingo las críticas a su planeado lanzamiento de un misil de largo alcance, lo que podría molestar a su mayor benefactor, China, y volver a congelar las relaciones con Estados Unidos cuando empezaban a andar nuevamente.

Analistas políticos dicen que el lanzamiento, que violaría las resoluciones de Naciones Unidas sobre el fuertemente sancionado país, pretende impulsar la legitimidad del joven nuevo gobernante, Kim Jong-un, quien heredó el poder tras la muerte de su padre en diciembre.

"El desarrollo pacífico y uso del espacio es un derecho legítimo de un Estado soberano y reconocido universalmente", dijo la agencia estatal de noticias norcoreana KCNA.

Corea del Norte dice que utiliza el cohete para lanzar un satélite y celebrar el centenario del nacimiento de Kim Il-sung, fundador y gobernante del país, además de abuelo del actual líder.

Estados Unidos y otros países dicen que se parece mucho a una prueba de misil balístico y por lo tanto está fuera de los límites del aislado Estado, que por años ha intentado adquirir un arsenal nuclear.

Washington, que el mes pasado acordó entregar alimentos a Corea del Norte a cambio de una suspensión de las pruebas nucleares, lanzamiento de misiles y enriquecimiento de uranio, además de permitir la entrada de inspectores nucleares al país, calificó el anuncio del despliegue como "altamente provocativo".

Más problemático quizás para Pyongyang, que se ha acostumbrado al intercambio de improperios con Washington, Pekín calificó el lanzamiento como una "preocupación" en un inusual intento de poner presión pública sobre su empobrecido aliado.

Corea del Norte invitó a observadores extranjeros y periodistas al lanzamiento.

El planeado lanzamiento fue anunciado el viernes, semanas después del acuerdo con Washington, y coincidirá con el aniversario del nacimiento de su fundador, Kim Il-sung.

En abril del 2009, Corea del Norte realizó un lanzamiento de un misil balístico que tuvo como consecuencia una nueva ronda de sanciones de Naciones Unidas contra el país, estrujando aún más la débil economía del Estado y profundizando su aislamiento.

Aquella iniciativa fue considerada como un fracaso luego de que la primera etapa cayera en el mar de Japón sin poner un satélite en órbita. Otra prueba fracasó en circunstancias similares en 1998.

El nuevo lanzamiento se realizará entre el 12 y el 16 de abril para coincidir con las celebraciones del centenario de Kim Il-sung. También coincidirá con las elecciones parlamentarias en Corea del Sur.

Japón ha dicho que considerará desplegar interceptores de misiles PAC3 como hizo en el 2009, con el lanzamiento anterior de Corea del Norte.