Quito. Mientras los indígenas ecuatorianos continúan con los bloqueos en protesta por la Ley de Agua, el presidente Rafael Correa rechazó las movilizaciones y cuestionó a los dirigentes.

Siguiendo con las acciones en rechazo de la iniciativa, un centenar de indígenas bloquearon  la Panamericana Sur en Imbabura.

Mientras, en el sector de Guachalá, si bien la situación ha mantenido en calma este martes, hay presencia indígena y también un fuerte control policial que les impide cerrar la vía Quito-Cayambe, informó El Comercio.

En este contexto, el presidente Rafael Correa lamentó las protestas. “No me da rabia, es muy difícil que me ponga enojado con cierta dirigencia indígena, me da tristeza de ver cómo atentan contra el bienestar de sus propios hermanos por fundamentalismos sin ningún sentido, porque lo único que supera la pobreza de su convocatoria es la pobreza de sus argumentos”.

El mandatario denunció que se está presionando a las comunidades indígenas para participar en las manifestaciones. “Ellos saben cómo se los obliga, investiguen cómo se cobran $10 o $15 a quienes no bajan a cerrar las carreteras, les quitan el agua si es que no bajan (…) Lo que se está disputando con la Conaie es que ellos manejen el agua con un llamado Consejo Plurinacional, nominado de acuerdo a sus ancestrales tradiciones, es decir a dedo por la Conaie”, dijo.

En esa línea cuestionó a los líderes del movimiento, indicando que “estamos enfrentando argollas de dirigencia indígena que han vivido a costa del Estado, en un lado la piedra y el garrote y en otro lado la mano extendida, para calladamente recibir el dinero (…) Ya basta de esa doble moral”, señaló Agencia Andes.

Al respecto explicó que en 2005 “el Ministerio de Educación entregó $200 mil a la Federación Shuar y $250 mil a la Conaie; en el año 2000 recibieron más de $2 millones. Que respondan ante sus comunidades qué han hecho con esa ingente cantidad de recursos”.