Quito. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, destacó los avances en materia social y la estabilidad política de su país al cumplir este miércoles siete años de gobierno, convirtiéndose en el mandatario con más tiempo en el cargo de forma continua.

En una entrevista con Radio Pública, el presidente socialista, que gobierna el país desde el 15 de enero de 2007, resaltó los indicadores sociales y la inversión realizada en los últimos siete años, en especial, en educación. "Más importante que los otros logros conseguidos en salud, vialidad, planes de vivienda o construcción de hidroeléctricas, es la educación", sostuvo Correa, quien promueve en su país su proyecto político llamado "revolución ciudadana".

"Esta (la educación) es una opción política, profundamente ideológica, creer en la justicia social, en la igualdad de derechos, de oportunidades, entender que la base de la democracia y de un proyecto social es una educación pública de acceso gratuito, masivo y de excelente calidad", apuntó.

Según datos oficiales, en los últimos siete años la inversión educativa aumentó más de tres veces al pasar de US$1.083,5 millones en 2006 a US$3.289,8 millones en 2013.

"Los indicadores señalan que estamos mejorando los niveles educativos", resaltó Correa quien apuesta por la excelencia educativa en su país para salir del subdesarrollo. "El cambio (educativo) debe ser rápido", dijo Correa al tiempo que llamó a los maestros de su país a no victimizarse frente a la exigencia del gobierno de tener docentes de calidad.

"Imagínense si el Estado no se mete en educación", planteó tras referir el caso de Chile donde sectores estudiantiles exigen cambios al sistema educativo mediante reformas al presidente Sebastián Piñera.

"Imagínense si el Estado no se mete en educación", planteó tras referir el caso de Chile donde sectores estudiantiles exigen cambios al sistema educativo mediante reformas al presidente Sebastián Piñera.

El mandatario socialista inició su tercer mandato de cuatro años el 24 de mayo pasado, tras ganar en una sola vuelta con el 57,17% de los votos en comicios celebrados en febrero de 2013.

Llegó al poder el 15 de enero de 2007 y fue reelegido en 2009 en comicios anticipados, tras promulgarse una nueva Constitución que él mismo promovió. Según el gobierno, en siete años la inversión social alcanzó los US$35.481 millones, superior a la de gobiernos anteriores, mientras que el Producto Interno Bruto (PIB) creció en un promedio anual de 4,2% frente al 3,5% de América Latina.

"El sistema educativo, de salud, laboral, salarial,económico, cambiaron irreversiblemente", evaluó Correa al tiempo que destacó que la pobreza se redujo 15 puntos y la pobreza por ingresos bajó a menos de dos dígitos.

"Ahí hay grandes avances, la Cepal (Comisión Económica para América Latina) reconoce que Ecuador está entre los tres países que más reduce pobreza en América Latina", anotó. En su opinión, Ecuador "se ha transformado en siete años, tiene un crecimiento sano, (es) campeón de América Latina en reducción de desigualdad".

Agregó que la "obsesión, el imperativo moral de América Latina y el mundo es vencer la pobreza, que por primera vez no se debe a la insuficiencia de recursos, a la hambruna de la edad media, sino por sistemas perversos excluyentes".

Bajo esa lógica, dijo que su obsesión es "vencer los más rápido la pobreza" en Ecuador.

Según un estudio de la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades) sobre los pobres moderados, el nueve por ciento cayó a extrema pobreza, el 39% se ha mantenido en la pobreza moderada y el 52% dejó de ser pobre.

Además, de acuerdo con el Banco Mundial, 51 de cada 100 ecuatorianos escalonaron posiciones, 21 de esos 51 pasaron a la clase media, y 30 de esos 51 dejaron la extrema pobreza.

Correa, un economista de 49 años, resaltó que los logros alcanzados no son "personales, sino de un pueblo que decidió tomar su rumbo", aunque admitió que "todavía tenemos rezagos de ese viejo país que quieren que todo cambie sin ellos cambiar nada y eso es absolutamente imposible". El mandatario reconoció sin embargo que la inseguridad es un tema de preocupación, pese a que los delitos "están disminuyendo por debajo del promedio de América Latina".

"Pero vamos a vencer a la delincuencia, a la inseguridad, estamos luchando y ganando la batalla", aseveró Correa, quien ha dicho que su prioridad para los próximos cuatro años será cambiar la matriz productiva de su país.

"Estoy muy esperanzado en el futuro del país, es claro que nos falta muchísimo, pero hay cosas irreversibles, el país ha superado la desesperanza, ha recuperado la fe, el autoestima, y un país con esa actitud, no hay nada que no pueda lograr; Ecuador ni un paso atrás", señaló.