Quito, Xinhua. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, anunció este martes que su país y varios de la región están decididos a impulsar la creación de un Sistema Latinoamericano de Derechos Humanos en caso de no producirse cambios en el Sistema Interamericano de la Organización de Estados Americanos (OEA), al que critica por tener vestigios de neocolonialismo.

"Hay un grupo de países que estamos decididos incluso a crear un sistema de derechos humanos regional si es que sigue este neocolonialismo intolerable en la América Latina digna, soberana, que ya no es patio trasero de nadie", dijo Correa a periodistas en la ciudad costera de Guayaquil.

El anuncio lo hizo un día después de que en esa misma localidad, 23 Estados Parte de la Convención Americana de Derechos Humanos se reunieron por primera vez en 44 años y aprobaron ocho propuestas de reforma al Sistema Interamericano.

Las iniciativas de reforma serán presentadas en la Asamblea General de la OEA, que se reunirá el próximo 22 de marzo en Washington para analizar enmiendas a la Corte y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), órganos del Sistema Interamericano.

Correa consideró imprescindible reformar el funcionamiento, conformación, financiamiento y accionar de esa instancia y de sus ocho relatorías, así como trasladar su sede de Washington a un país signatario de la Convención o también llamado "Pacto de San José".

En la cita de Guayaquil celebrada ayer el lunes, estos temas fueron avalados por los delegados de los países firmantes de la Convención Americana.

De ahí que el mandatario calificó como un "éxito" el encuentro, aunque dijo esperar que las reformas aprobadas sean aceptadas por la Asamblea de la OEA.

"Asistiremos a la Asamblea en principio, esperamos que se acepten al menos varias de las sugerencias como el cambio de sede (de la CIDH), más la financiación, que las relatorías sean tratadas por igual", señaló el gobernante, quien acusa a esa instancia de arrogarse atribuciones al dictar medidas cautelares no previstas en sus estatutos.

Correa insistió en que la sede de la CIDH debe estar en un Estado parte de la Convención y debe ser financiada por sus países signatarios, a diferencia de ahora que se encuentra en Estados Unidos, que no ha suscrito dicho instrumento.

"No vamos a aceptar vasallismos, ni neocolonialismos en la América Latina del siglo 21", subrayó al tiempo que insistió que la CIDH ha servido como instrumento de política exterior de Estados Unidos.

"Quién puede aceptar que la sede de la CIDH se encuentre en Washington, quién puede justificar que Estados Unidos le pague el sueldo a los burócratas de esa comisión para que controlen a otros, eso es neocolonialismo. Está (la CIDH) claramente sesgada por la visión de los países hegemónicos", apuntó Correa.

"Si no hay cambios en la OEA debemos hacerlo", recalcó tras señalar que la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) debería reemplazar a la OEA.

"Si me preguntan a mí, mi deseo es que todos dejemos la OEA y vayamos a la Celac", expresó.