Quito. El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, advirtió que podría disolver la Asamblea Nacional y llamar a nuevas elecciones presidenciales, en medio de una disputa con el poder legislativo por la aprobación de al menos cuatro leyes consideradas clave por el Gobierno.

El mandatario hizo el anuncio luego de que la Asamblea, controlada por el oficialismo, en una semana llena de disputas políticas que casi llegan hasta a los enfrentamientos físicos, demoró los trámites de iniciativas de Educación Superior y la de Hidrocarburos.

"No excluimos la disolución de la Asamblea Nacional y el llamado a elecciones legislativas presidenciales para el resto del período; es decir, la llamada muerte cruzada estipulada en la constitución precisamente para evitar este bloqueo", dijo Correa.

En la víspera, el mandatario anunció que pondrá en vigencia desde el lunes la nueva Ley de Hidrocarburos argumentando que el plazo otorgado a la Asamblea para su trámite de 30 días no fue cumplido.

"Si la Asamblea Nacional continúa bloqueada por maniobras inescrupulosas (...) llamaremos a que se pronuncien las grandes mayorías. Llamaremos para que el pueblo ecuatoriano acuda a las urnas cuantas veces sea necesario", agregó el mandatario durante un acto castrense en la ciudad porteña de Guayaquil.

Los proyectos de Ley de Comunicación y de Recursos Hídricos son dos iniciativas más que se encuentran estancadas en el legislativo esperando su aprobación.

La propuesta para regular la actividad comunicacional es procesada en el pleno de la Asamblea desde octubre sin arrojar resultados.