Quito. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, alabó el trabajo que ha hecho su par de Colombia, Juan Manuel Santos, para reanudar las relaciones diplomáticas entre ambos países, aunque agregó que aún faltan que las buenas intenciones se traduzcan en “hechos concretos”.

En una entrevista concedida a El Tiempo y reproducida por El Comercio, Correa detalló parte de los requerimientos de su gobierno para seguir avanzando en las relaciones que se rompieron luego del supuesto ingreso de fuerzas colombianas a territorio ecuatoriano a buscar agentes de las FARC.

“El gobierno del presidente Uribe se comprometió a darnos información sobre el bombardeo. Ya nos dio información del disco duro de las computadoras que, aparentemente, no se puede leer, pero queremos la del bombardeo", comentó.

"También hemos dicho que debe haber corresponsabilidad en el tema de los aproximadamente 50 mil refugiados colombianos y más de 100 mil solicitudes más. El presidente (Juan Manuel) Santos ha aceptado todo aquello, pero falta que se traduzca en hechos concretos. En todo caso, creo que el camino en general para la normalización total de las relaciones marcha por buen camino, pero falta que Colombia cumpla los compromisos”, insistió.

Correa valoró lo que ha hecho Santos para mejorar las relaciones con sus vecinos. “Ha tenido muchos aciertos, por ejemplo, tratar de normalizar y armonizar las relaciones con sus vecinos. En ese sentido, ha sido muy decidido, muy acertado, incluso muy audaz y en muy corto tiempo ha logrado mejorar muchísimo, sobre todo con Venezuela, lo cual alegra la región”, aseguró el mandatario ecuatoriano.

Como muestra de ese juicio, Correa ensalzó el trabajo que hizo la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) frente a la insurrección policial en su contra de hace uas semanas.

“El 30 de septiembre a nivel regional marcó un hito porque no nos quedamos sólo en retórica de solidaridad y respaldo, pero sin eficacia, sin eficiencia y sin contundencia. La reacción de Unasur, además de solidaria, fue tremendamente eficiente. Cualquier intento de desestabilización en Ecuador o en cualquier estado de la región, cualquier gobierno de facto que se quiera instalar no va a tener ninguna capacidad de subsistir. De hecho, Colombia y Perú cerraron las fronteras. Creo que es un hecho inédito y un paso sustancial en la construcción de la democracia y en la integración de América del Sur”, analizó.