Tripoli. La Corte Penal Internacional dijo el sábado que Saif al-Islam Gaddafi contactó al tribunal por medio de intermediarios para evaluar la posibilidad de un juicio, pero dijo también que tenía información de que mercenarios buscaban alentarlo a huir a otra nación africana.

La corte le advirtió a Saif al-Islam que podría ordenar una intercepción aérea si intenta huir por avión desde su escondite en el desierto del Sahara hacia un refugio desconocido.

La CPI corroboró los reportes del nuevo liderazgo libio y de países vecinos de que el hijo y aparente heredero del depuesto líder Muammar Gaddafi está escondido bajo la protección de nómades tuareg en el Sahara, en la frontera con Níger.

"Nos hemos enterado a través de canales informales que hay un grupo de mercenarios que están ofreciendo llevar a Saif a otro país, por estamos tratando de evitar esa actividad", dijo el fiscal jefe de la CPI, Luis Moreno-Ocampo, en una entrevista en Pekín.

Moreno-Ocampo dijo que la corte no asumiría ningún acuerdo pero que le había explicado a Saif al-Islam que debía ir a juicio por las acusaciones de crímenes de guerra.

Funcionarios del Consejo Nacional de Transición (CNT) libio dijeron a Reuters esta semana que el monitoreo de llamadas satelitales y otra información de inteligencia indicó que Saif al-Islam está considerando entregarse a La Haya y arreglar un vuelo que lo lleve hasta allí a salvo de las fuerzas rebeldes.

Sin embargo, la rendición no es su única opción, ya que el joven Gaddafi podría ser bienvenido en alguna de las naciones africanas y tribus del desierto que recibieron ayuda de su padre.

Francia le recordó a los Estados africanos sus obligaciones de entregar a los libios acusados por la CPI: el ex jefe de inteligencia Abdullah al-Senussi y Saif al-Islam.

Níger, Mali, Chad y Burkina Faso, un grupo de Estados desérticos ubicados al sur de Libia, son miembros del tratado que formó la CPI, establecido como un tribunal internacional permanente contra crímenes de lesa humanidad luego de la creación de organismos ad hoc para Ruanda, la ex Yugoslavia y Sierra Leona.

La CPI no tiene una fuerza policial propia, por lo cual depende de la cooperación de los Estados para el arresto de los sospechosos. Entre los Estados miembros no se incluyen potencias mundiales como Estados Unidos, Rusia y China.

Además de la protección otorgada por los tuareg, Saif al-Islam podría estar acompañado por mercenarios de otros países africanos, dijeron funcionarios del CNT.

El presunto heredero de Gaddafi escapó en una caravana de vehículos aun tras ser alcanzado por ataques aéreos de la OTAN cuando salió de Bani Walid, el 19 de octubre, un día antes de la muerte de su padre en Sirte.

Tras la muerte de Gaddafi, los aliados occidentales de los nuevos líderes de Libia los instaron a imponer respeto por los derechos humanos.

El CNT preferiría desarrollar sus propios juicios pero reconoció que sus mandatos judiciales apenas se respetan en la región sur. Por su parte, los países de la OTAN han mostrado poco interés en perseguir a unos cuantos individuos por vastas áreas de un continente vacío.

La CPI acusa al hijo de Gaddafi de contratar mercenarios para desarrollar un plan, ideado por su padre y Senussi, de dar muerte a manifestantes que no portaban armas.