El Cairo. Una corte egipcia ordenó el sábado la disolución del partido político del ex presidente Hosni Mubarak, una de las demandas de los manifestantes que lograron terminar con sus 30 años en el poder.

La disolución del Partido Nacional Democrático (NDP, por sus siglas en inglés) probablemente aplacaría más a los manifestantes, que han convocado a nuevas marchas después de que el consejo militar que ahora rige Egipto ordenase a comienzos de semana la detención de Mubarak para interrogarlo por acusaciones de corrupción.

El NDP dominó la política egipcia desde que fue creado por el predecesor de Mubarak, Anwar el-Sadat, en 1978. Para muchos egipcios el partido encarnaba la corrupción y el abuso de poder que ayudó a encender las protestas que forzaron la salida del Gobierno de Mubarak en febrero.

"Es ilógico que cualquier instrumento del régimen se mantenga ahora que el mismo régimen ha caído", dijo la Suprema Corte Administrativa en un comunicado. El Tribunal también ordenó la liquidación de los activos del NDP y que los fondos sean regresados al Estado.

Mubarak fue ingresado en un hospital en Sharm el-Sheikh el martes, por una dolencia que no se especificó, poco después de ser interrogado. El viernes, fiscales ordenaron su traslado a un hospital militar hasta que esté recuperado para volver a interrogarlo. Fuentes de seguridad dijeron que el traslado probablemente ocurriría el sábado.

Analistas políticos calificaron la disolución del NDP como un importante paso político hacia el multipartidismo en el país, que elegirá un nuevo Parlamento y posteriormente un nuevo presidente este año.

Según Nabil Abdel Fattah, del Centro Al-Ahram para Estudios Políticos y Estratégicos en Egipto, todos los poderes centrales del régimen de Mubarak estaban bajo el NDP, que tenía una vasta red sobre los barrios urbanos, que podía usarse para movilizar gente en las elecciones.

"El NDP además tenía mucho dinero en bancos (...) cuotas de militantes (...) creo que también de empresarios (...) El dinero venía de muchas fuentes", relató.

Las oficinas centrales del partido fueron incendiadas durante las protestas que llevaron a Mubarak a dimitir y sus miembros fueron culpados por algunos saqueos ocurridos durante las manifestaciones. Casi 400 personas han muerto en las manifestaciones que estallaron a finales de enero.

Fuentes de seguridad dijeron que Mubarak sería transferido al Centro Médico Internacional en El Cairo. Sería su primer viaje de regreso a la capital desde su salida del poder.