Trípoli. La Corte Penal Internacional (CPI) emitió este lunes una orden de arresto para el líder libio Muammar Gaddafi, mientras que los rebeldes que intentan derrocarlo dijeron que sus fuerzas avanzaron hacia un área a 80 kilómetros de la capital Trípoli.

La corte también ordenó arrestar a su hijo Saif al-Islam y el jefe de espías del país, Abdullah al-Senussi, por cargos de lesa humanidad. Los fiscales de la CPI sostienen que participaron en la matanza de manifestantes que se levantaron en febrero contra el Gobierno de 41 años de Gaddafi.

Gaddafi tiene "control absoluto, máximo e incuestionado" sobre el aparato del Estado y las fuerzas de seguridad en Libia, dijo la jueza Sanji Mmasenono Monageng al leer el fallo.

Agregó que tanto Gaddafi como Saif al-Islam "concibieron y orquestaron un plan para impedir y aplastar por todos los medios las manifestaciones civiles" contra el régimen y que al-Senussi utilizó su posición para llevar adelante los ataques.

El Gobierno de Gaddafi niega haber atacado a civiles libios, acusando a la OTAN de hacerlo.

Los rebeldes libios acogieron las órdenes de arresto emitidas por el tribunal de La Haya y señalaron que la medida aceleraría la partida del coronel libio. 

"Estamos extremadamente contentos de que todo el mundo se haya unido para procesar a Gaddafi por los crímenes que ha cometido", dijo el portavoz del consejo nacional rebelde, Jalal al-Galal, por teléfono desde Bengasi. "El pueblo se siente reivindicado por esta respuesta", agregó.

En el país vecino Túnez, tres ministros libios, entre ellos el de Relaciones Exteriores, mantenían conversaciones con "partes extranjeras", reportó la agencia estatal tunecina, en una posible señal de que algunas figuras del círculo de Gaddafi estarían buscando un acuerdo.

Avance insurgente. Los rebeldes desplegados en la región de las montañas del oeste, al sudoeste de Trípoli, lograron su mayor avance en semanas al llegar a la localidad de Bir al-Ghanam, donde ahora están luchando con las fuerzas de Gaddafi por el control de la zona, dijo su portavoz.

La ofensiva los llevó a 30 kilómetros al norte de su posición previa y más cerca de la capital, la base de poder del líder libio.

"Estamos en las afueras sur y oeste de Bir al-Ghanam", dijo Juma Ibrahim, un portavoz rebelde en la ciudad cercana de Zintan, por teléfono.

"Hubo combates allí en la mayor parte de ayer. Algunos de nuestros combatientes fueron martirizados y (las fuerzas del Gobierno) también sufrieron bajas y nosotros capturamos equipamiento y vehículos. Hoy está tranquilo y los rebeldes siguen en sus posiciones", agregó.

Un periodista de Reuters en el centro de Trípoli escuchó al menos dos explosiones fuertes el domingo, cuya ubicación no era clara. Desde la dirección del complejo de Gaddafi, Bab al-Aziziyah, se podía ver una densa columna de humo.

Desde hace semanas, los rebeldes en su bastión del este y en enclaves en el oeste de Libia no han podido hacer avances significativos, mientras que los ataques aéreos de la OTAN no han conseguido derrocar a Gaddafi, generando fisuras en la alianza occidental.