Estrasburgo. La muerte de un brasileño de 27 años, abatido a tiros por la policía tras los atentados de Londres de 2005, podría haber sido evitada, afirmó el miércoles una abogada del Reino Unido en el máximo tribunal de derechos humanos europeo, si bien agregó que el incidente no podía ser calificado como un asesinato.

La Corte Europea de Derechos Humanos comenzó las audiencias por el manejo del caso por parte de las autoridades británicas, casi diez años después de que la policía disparó contra Jean Charles de Menezes siete veces en la cabeza cuando intentaba abordar el metro en el sur de Londres.

Los agentes lo confundieron con uno de los cuatro hombres acusados de intentar atentar contra el sistema de transporte londinense un día antes, un ataque frustrado ocurrido dos semanas después de que cuatro jóvenes musulmanes mataron a 52 personas y a ellos mismos en tres trenes del metro y un autobús.

La policía dijo que estaba bajo una presión extraordinaria en aquel momento, con cuatro personas prófugas que intentaron provocar una matanza, y que los oficiales que dispararon a De Menezes temían por sus propias vidas y por la de los pasajeros.

La consejera de la Reina, Clare Montgomery, reafirmó la visión de que la muerte no fue un asesinato, aunque reconoció fallas operativas.

"Un hombre inocente fue abatido a tiros por la policía cuando iba al trabajo en Londres. Su muerte fue el resultado de una serie de graves errores operativos de la Policía Metropolitana. No hay duda de que su muerte podía y debía haberse evitado", afirmó Montgomery ante el tribunal.

En 2007, la Policía Metropolitana fue hallada culpable como organización por quebrantar las leyes de salud y seguridad, y recibió una multa de 175.000 libras (US$270.130).

No obstante, a pesar de las repetidas demandas de la familia de que los agentes implicados o sus superiores debían ser acusados, los fiscales dijeron que no había pruebas suficientes para iniciar acciones contra individuos particulares.

"Nuestra familia lleva diez años haciendo campaña para que haya justicia para Jean, porque creemos que los oficiales de policía deberían haber respondido por esta muerte", dijo en un comunicado Patricia Armani Da Silva, prima del fallecido.

"La muerte de Jean es un dolor que nunca se va", agregó.

El abogado de Da Silva, Hugh Southey, afirmó en el tribunal que el "derecho a la vida" de De Menezes fue violado, agregando que las personas deben tener la seguridad de que los agentes "que abusan de sus poderes" responden por sus actos.