Brasilia. El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil condenó hoy por el delito de asociación ilícita en el caso de compra de votos en el Congreso ocurrido en 2005 a José Dirceu, ex jefe de gabinete del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010), y al ex presidente del Partido de los Trabajadores (PT), José Genoino.

La decisión fue tomada por seis votos a favor de la condena y cuatro en contra, informó el STF.

También fueron considerados culpables de pertenecer a la organización criminal el ex tesorero del PT, Delubio Soares; el ex publicista Marcos Valerio (considerado el responsable operativo del esquema) y otros seis implicados.

Entre ellos, hay cuatro socios de Valerio y dos ex dirigentes del Banco Rural, a través del cual se realizaban los pagos de los sobornos.

Dirceu, Genoino, Soares y Valerio habían sido condenados anteriormente en el mismo juicio por el crimen de corrupción activa. Las condenas representan un duro golpe al PT de Lula da Silva, que ve diluirse su imagen de partido ético que sostuvo por casi dos décadas en la oposición.

Dirceu es uno de los dirigentes con mayor peso político en el partido gobernante, sólo atrás de la figura de Lula, lo que podrá tener efectos en la estructura interna de esa agrupación.

El STF ratificó la denuncia del procurador general de la República, que acusó a Dirceu de ser el ideólogo y jefe de la asociación ilícita implantada para comprar apoyo a los proyectos gubernamentales en el Congreso durante los primeros años de la administración petista.

Con la decisión de este lunes, la máxima corte concluye el análisis del último punto a ser juzgado, por lo que a partir del martes comenzará a definir cuestiones pendientes, como qué hacer en los casos en que hubo empate, y fijar la magnitud de los penas para los condenados.

Para los analistas, el juicio es uno de los más relevantes en los 183 años de historia de la Suprema Corte, y los dictámenes marcarán el futuro de la democracia brasileña.

El "mensalao" (como se conoce al esquema de sobornos) habría asegurado los votos faltantes a la base aliada al gobierno de Da Silva para la aprobación de algunos de los proyectos más importantes enviados al Congreso en sus dos primeros años de gobierno, como la Reforma Previsional y la Reforma Tributaria.