Washington. Aunque la votación estuvo dividida, finalmente el Tribunal Supremo de Estados Unidos respaldó el veto migratorio propuesto por Donald Trump. De esta forma, el alto tribunal falló a favor de la tercera prohibición de viaje promulgada por el mandatario desde que llegó a la Casa Blanca en enero de 2017, y que afecta a Libia, Irán, Somalia, Siria y Yemen. 

El fallo además impone restricciones de ingreso a venezolanos y norcoreanos desde el pasado mes de septiembre.

La sentencia, redactada por el juez John Roberts, fue respaldada por la mayoría conservadora del tribunal y salió adelante con 5 votos a favor y 4 en contra. En ella, se considera que Trump ejerció legalmente su poder para suspender la entrada de extranjeros al país.

Entre los argumentos esgrimidos por la corte, su presidente, John Roberts, dijo que el Gobierno "presentó una justificación de seguridad nacional suficiente" para ser respaldada. "No expresamos una opinión sobre la integridad de la política", agregó.

Trump reaccionó con rapidez en Twitter: "CORTE SUPREMA MANTIENE PROHIBICIÓN DE VIAJES DE TRUMP. ¡Wow!"

En un comunicado hecho público por la Casa Blanca, Trump calificó el dictamen como "una tremenda victoria para el Pueblo Estadounidense y la Constitución", al respaldar la autoridad presidencial en asuntos de seguridad nacional.

En un comunicado hecho público por la Casa Blanca, Trump calificó el dictamen como "una tremenda victoria para el Pueblo Estadounidense y la Constitución", al respaldar la autoridad presidencial en asuntos de seguridad nacional.

"En esta era de terrorismo y movimientos extremistas a nivel mundial, que buscan dañar a civiles inocentes, debemos revisar de forma apropiada a los que entran en nuestro país", agregó.

Trump ya había impulsado en dos ocasiones vetos migratorios. El primero, fue aprobado en enero de 2017, justo después de su toma de posesión, y abarcaba a siete países de mayoría musulmana (Irán, Irak, Libia, Siria, Somalia, Sudán y Yemen), impidiendo el ingreso a EE.UU. de estos ciudadanos durante 90 días, y suspendía el programa de admisión de refugiados por 120 días, con excepciones de minorías religiosas.

Como resultado de esa orden, 700 viajeros fueron retenidos en los aeropuertos y 60.000 visados fueron revocados temporalmente, según datos del Departamento de Estado, lo que generó un amplio caos en estas instalaciones en todo el país. La orden fue bloqueada por tribunales federales y el Ejecutivo preparó una segunda versión, tramitada en marzo de ese año.

La segunda versión del veto migratorio de Trump eliminaba de la lista inicial a los ciudadanos provenientes de Irak, y suprimía las excepciones recogidas en el programa de admisión de refugiados. Sin embargo, los tribunales nacionales se opusieron nuevamente e impidieron su puesta en marcha.

Tras varios reveses judiciales, el segundo veto entró en vigor gracias al Tribunal Supremo, que permitió al Gobierno restringir la entrada de aquellos que no tenían familia cercana en Estados Unidos. Las restricciones eran temporales y cuando expiraron, en septiembre de 2017, Trump proclamó su tercer veto, que incluyó por primera vez a dos países sin mayoría musulmana: Corea del Norte y Venezuela. En estos casos, las restricciones solo afectaron a algunos funcionarios y a su familia inmediata.

*Con información de DW y Reuters.